¿Frente o cabeza? Descubre dónde se debe colocar la ceniza

Conoce qué indica el Misal Romano sobre la imposición durante el inicio del periodo previo a Pascua y por qué existen distintas prácticas en el mundo

La imposición de ceniza marca el comienzo del tiempo de preparación espiritual previo a la Semana Santa para millones de católicos
La imposición de ceniza marca el comienzo del tiempo de preparación espiritual previo a la Semana Santa para millones de católicos

Este miércoles 18 de febrero de 2026 millones de fieles católicos conmemoran el Miércoles de Ceniza, fecha que marca el inicio de la Cuaresma. Como cada año, surge la duda entre creyentes y asistentes por tradición: ¿la ceniza debe ir en la frente o en la cabeza?

Aunque en gran parte de América Latina es común ver la cruz marcada en la frente, la Iglesia católica no establece una única forma obligatoria para su imposición.

La ceniza se coloca sobre la cabeza de los fieles, sin especificar que deba hacerse en la frente. En Roma y en celebraciones presididas por el Papa, la práctica habitual es espolvorearla sobre la coronilla.

Esta costumbre retoma una antigua tradición bíblica en la que las personas cubrían su cabeza con ceniza como signo de penitencia y arrepentimiento.

¿POR QUÉ EXISTEN DOS FORMAS?

Históricamente, la ceniza se imponía sobre la cabeza. Con el paso del tiempo, en algunos países se adoptó la práctica de marcar la frente para que el signo fuera visible durante el día.

La Iglesia reconoce ambas formas como válidas y deja la decisión a la tradición de cada país o parroquia. No existe una norma universal que obligue a usar exclusivamente una u otra.

La Cuaresma es un periodo de 40 días de preparación espiritual previo a la Semana Santa y la Pascua. Inicia con el Miércoles de Ceniza y concluye antes de la Misa de la Cena del Señor, el Jueves Santo. Durante este tiempo, la Iglesia invita a la reflexión, la oración, el ayuno y la penitencia. El número 40 tiene un simbolismo bíblico que recuerda los días que Jesús pasó en el desierto antes de comenzar su vida pública.

¿ES OBLIGATORIO RECIBIRLA?

La imposición de ceniza no es un sacramento ni una obligación. Se trata de un sacramental que los fieles pueden recibir voluntariamente como signo penitencial.

No es pecado no acudir a recibirla. El sentido principal es invitar a la reflexión y al compromiso espiritual. Las cenizas provienen de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior. Representan la fragilidad humana, el arrepentimiento y la conversión.

Durante la imposición, el ministro puede pronunciar frases como "Recuerda que polvo eres y al polvo volverás" o "Arrepiéntete y cree en el Evangelio". Tampoco es obligatorio conservarla todo el día.