Hoy que todo está cambiando para continuar con la evolución de la sociedad, sería importante hacer un alto en el desarrollo económico y social de Ciudad Obregón y rediseñar su destino.
Y esto implicará la redefinición de su propósito económico, social y simbólico, donde se determine qué tipo de ciudad se quiere para sus habitantes, inversionistas y visitantes. Lo que podría ser la combinación del urbanismo, marca-ciudad, economía y participación ciudadana de forma estratégica, lo que permitiría alcanzar los objetivos de una mejor ciudad.
Para lograrlo, primero se debe determinar qué tipo de ciudad se quiere, antes de hablar de calles y presupuestos anuales, que son los recursos públicos que tendrán un preciso objetivo. Por principio, qué se quiere como ciudad: que sea agroexportadora, turística, universitaria, logística o tecnológica; y, para ello, qué tipo de ventajas tiene para alcanzarlo. Habrá que definir qué ventajas competitivas tiene ahora, como ubicación, clima, infraestructura para el desarrollo, instalaciones industriales y programas de impulso económico. Igualmente, mano de obra calificada, clima laboral, vinculación universitaria con el sector productivo y vías de comunicación adecuadas para el desplazamiento de la producción.
Donde el objetivo de mediano plazo, por principio, sea un nodo físico central, físico o virtual, que conecte a productores, investigadores, empresas y Gobierno para fomentar la innovación y la eficiencia alimentaria. En pocas palabras, escalar a un nivel superior de lo que hoy es el solo producir y esperar resultados productivos y requerir los apoyos gubernamentales para continuar como siempre.
Pero también el destino físico de la ciudad debe alinearse con su destino económico, considerando de forma seria el uso del suelo para establecer una real ubicación para cada necesidad. Igualmente, mejorar la movilidad y la accesibilidad que hoy, poco a poco, se va complicando en la ciudad; se debe, además, modernizar el transporte público con calidad (y no nada más con equipos nuevos), peatonalización e interconexión vial. De la misma manera, es de mucha importancia que exista una movilidad adecuada y segura para la población hacia los centros de actividad económica y productiva.
Es importante que Ciudad Obregón se constituya como una ciudad compacta y polinuclear, donde se establezcan varios centros de desarrollo económico-comercial y no todo en el Centro. Donde también se tome atención, conjuntamente entre Gobierno y sociedad, a la prioridad de establecer espacios públicos de calidad, seguridad y permanencia, como son los parques, plazas y espacios verdes. Igualmente, deberá ser importante rediseñar la imagen interna y externa, creando una identidad clara, con un nombre adicional al de la ciudad, como Ciudad de Innovación Agroalimentaria o Tecnológica.
Creando clústeres con potencial de agroindustria, logística, manufactura, servicios profesionales, turismo, educación, ecosistemas de innovación, incubación y alianzas efectivas de universidad-empresa. La historia de Ciudad Obregón indica hoy en día que rediseñar su destino será el propósito más acertado para lograr la prosperidad para la mayoría, antes alcanzada y hoy alejada.
Ya lo realizado hasta hoy en planes y programas cumplió con sus objetivos; ahora la sociedad demanda rediseñar el destino de la ciudad, pero no solamente como maquillaje urbano, sino como resurgimiento. Hoy los tiempos han cambiado y ya no es suficiente vivir con la misma película de antes y con planeación limitada; ahora es necesario replantear el destino para resurgir porque aquí hay todo, solo falta hacerlo.
DEL ESCRITORIO
La aspiración de la mayoría de las economías del mundo es que, con la terminación de la confrontación con Irán por parte de Estados Unidos, vuelvan a recuperar su actividad sin presiones por el aumento del barril de petróleo… Difícilmente se ha podido, por parte de los gobiernos, cambiar la inercia de que todo el desarrollo económico se concentre en las principales ciudades o en las capitales de los estados, aunque se diga lo contrario… La expectativa inmediata sobre la actividad económica nacional está en cómo se integrará el nuevo documento del ahora T-MEC, porque de lo que resulte vendrá el impulso positivo a actividades nacionales o efectos no tan positivos.




