El Regidor 21 en Cajeme

Un año con cinco meses sin que el pueblo de Cócorit pueda colocar al regidor étnico en el Ayuntamiento de Cajeme

El Regidor 21 en Cajeme

Un año con cinco meses sin que el pueblo de Cócorit pueda colocar al regidor étnico en el Ayuntamiento de Cajeme. El regidor 21 no llega. ¿Por qué? ¿Cuál es el problema ahora?

Recordemos que, en principio, el Instituto Estatal Electoral giró una instrucción a los partidos políticos mediante la cual tenían que respetar la equidad de género, mujer y hombre al 50% en los cargos públicos y de elección. Esto repercutió en la organización interna de los pueblos indígenas de Sonora, ya que poseen sus propios mecanismos sustentados en las leyes internas o en los sistemas normativos.

A pesar de que el IEE lanzó el acuerdo de equidad de género hacia los pueblos de la Tribu Yaqui y debían elegir regidora étnica (mujer), los pueblos yaquis no obedecieron al IEE, ya que, para Guaymas, el pueblo de Huírivis propuso a un hombre; en SIRM, Pótam no propuso a una mujer, sino que ahí quedó una del género LGBTQ+; y para Bácum, propusieron a un hombre, hecho que ni el IEE ni el Ayuntamiento de Bácum reconocieron.

En Cócorit, Loma de Guamúchil, no se eligió, pues miraban la propuesta del IEE como una intromisión en sus asuntos internos y una violación al sistema normativo o usos y costumbres. Por otro lado, la Ley Electoral en Sonora decreta que los pueblos indígenas elijan regidores étnicos por usos y costumbres, observándose una controversia provocada por falta de consensos en el órgano electoral.

El 7 de enero, un grupo emanado de la simulación y violación al sistema normativo del pueblo yaqui de Cócorit, Loma de Guamúchil, autonombrándose Autoridades Tradicionales, propuso —tras una elección hecha fuera del recinto tradicional (cocina comunitaria) y sin consentimiento de la mayoría de las estructuras políticas y religiosas— a una mujer de nombre Claudia Lorenia Hernández Silvas, mujer nativa, pero sin el perfil completo, ya que no habla la lengua yaqui.

Esta propuesta fue presentada al IEE el 8 de enero, lo cual se vio como un madruguete político en contra del Gobierno Tradicional electo el 6 de enero, sus estructuras religiosas y Tropa Yoemia.

Tras este hecho, se envió hacia el IEE otro documento poniendo en entredicho la propuesta hecha con anterioridad y notificándole que a la brevedad se haría lo conducente, es decir, elegir a la regidora étnica para Cajeme.

Por haberse tenido una experiencia en 2015, cuando había dos propuestas y este hecho se fue hasta los Tribunales Electorales Federales, desde donde se emitió una orden que estableció que la Autoridad Eclesiástica convocara a la comunidad para nuevamente elegir un regidor étnico, este hecho marcó un precedente, pues esa elección violentó los usos y costumbres, ya que se puso como forma de elección la mano alzada, además de haberse invocado a una instancia no idónea.

Para solucionar el problema de elección de regidor étnico, el lunes la Autoridad Tradicional le pidió al IEE acercarse al recinto tradicional para poner las bases para elegir al regidor(a) o estar presentes como testigos para que el proceso tenga la legalidad y no existan controversias que detengan su legitimidad.

Hoy el IEE tiene la decisión en sus manos: politiza este hecho o lo impulsa para adelante bajo los canales legítimos del pueblo de Cócorit, Loma de Guamúchil, sin intromisión de actores externos o pidiendo a dependencias (CEDIS) un dictamen sobre quién es la Autoridad Tradicional del pueblo de Cócorit y así Cajeme pueda tener el regidor 21 y el pueblo de Cócorit, Loma de Guamúchil, una representación en el Cabildo.