El tiempo pascual no es solo celebración, es transformación. La Resurrección de Jesús, busca encarnarse en un corazón nuevo. Y en ese camino, la Iglesia nos regala el DOMINGO DE LA MISERICORDIA, como una invitación a dejarnos rehacer por el amor que perdona, restaura y recrea.
1.- DOMINGO DE LA MISERICORDIA, LA PASCUA DEL CORAZÓN HERIDO QUE AMA
El segundo domingo de Pascua, instituido por San Juan Pablo II, no es una devoción aislada, sino la plenitud del mensaje pascual, Cristo resucitado muestra sus llagas, para sanar.
Es el día en que el Resucitado pronuncia, "La paz esté con ustedes" (Jn 20,19), aun sabiendo que lo abandonaron. Ahí nace la cardiomorfósis, cuando el corazón deja de juzgar y comienza a amar como Dios ama.
Aunque ya en el domingo de resurrección, Jesús sopló sobre ellos Espíritu Santo, dándoles la misión evangelizadora, y de perdón. Los biblistas le llaman "el pentecostés Joánico". Por sus llagas hemos sido sanados y por su Espíritu tenemos la facultad de perdonar, a los que nos ofenden, cuando nuestra limitación humana no puede. El texto además de ser fundamento del sacramento de reconciliación, es invitación de ser instrumentos de paz, en la mega misión, en una sociedad que urge concordia.
Sigamos atendiendo al llamado urgente del santo Padre Papa León XIV, nos pidió este fin de semana orar por la paz y el fin de las guerras.
2) SANTA FAUSTINA KOWALSKA: APÓSTOL DE LA MISERICORDIA
Nacida en Polonia en 1905, Helena Kowalska —conocida como Sor Faustina— fue una humilde religiosa de la Congregación de las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia. Sin estudios teológicos, pero con una profunda vida interior, recibió revelaciones de Jesús sobre su infinita misericordia. Murió en 1938, su diario espiritual se convertiría en uno de los textos místicos más influyentes del siglo XX.
San Juan Pablo II, profundamente marcado por la espiritualidad de su compatriota, impulsó su causa; fue beatificada en 1993 y canonizada el 30 de abril del año 2000. Ese mismo día, el Papa instituyó oficialmente el Domingo de la Misericordia.
Dos almas polacas unidas por una misma misión, recordarle al mundo que Dios no se cansa de perdonar.
3) LA IMAGEN: "JESÚS, EN TI CONFÍO"
Es una imagen extraordinaria, no sólo por ser tan conocida en tantos países, sino sobre todo porque su co-autor es Jesús mismo, quien se apareció a santa Faustina mostrándose según aparece en la imagen cuando ella se encontraba en su celda, en el convento de la Congregación las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, en Plock, el 22 de febrero de 1931. Allí Jesús le pidió que pintara esa imagen.
"Al anochecer, estando en mi celda – narraba en su Diario santa Faustina – vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido (...). Después de un momento, Jesús me dijo: Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: ´Jesús, en Ti confío´. Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y luego en el mundo entero". (Diario 47).
La imagen, pues, fue pintada por voluntad expresa del mismo Jesús. Es un signo y también una síntesis visual de todo el mensaje de la misericordia de Dios.
La verdadera cardiomorfósis comienza ahí, cuando dejamos de controlar y aprendemos a abandonarnos.
4) LA CORONILLA DE LA DIVINA MISERICORDIA
Jesús enseñó a Santa Faustina una oración poderosa, la Coronilla de la Divina Misericordia. Se reza CON UN ROSARIO común, pero con un enfoque específico, ofrecer al Padre el sacrificio de su Hijo por nuestros pecados y los del mundo entero. Aquí te presento el esquema completo para que lo reces de corazón.
Oraciones iniciales: Padre Nuestro, Ave María y Credo.
· En las cuentas grandes (antes de cada decena): "Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero".
· En las cuentas pequeñas (10 veces en cada decena): "Por su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero".
· Oración final (3 veces): "Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero".
Su importancia radica en que nos introduce en una oración de intercesión universal. Rezamos abrazando la miseria del mundo entero.
Recuerdo la primera vez que la recé, domingo de la misericordia, 2 de abril de1989, llegó a mí esa novedosa oración cuando más la necesitaba, impactó mi corazón en favor de creer más en su misericordia que brota de su corazón traspasado, a pesar de mis pecados.
Ahí el corazón se ensancha... y comienza a parecerse al de Cristo.
5) FRASES DEL DIARIO DE SANTA FAUSTINA
El Diario de Santa Faustina es un tesoro espiritual. Aquí algunas frases que sacuden el alma:
· "Cuanto más grande es el pecador, tanto más derecho tiene a mi misericordia".
· "Mi misericordia es más grande que tu miseria".
· "No encontrará paz el alma hasta que no se dirija con confianza a mi misericordia".
· "La humanidad no encontrará paz hasta que no se dirija con confianza a la misericordia divina".
· "El mayor pecado es la falta de confianza en mí misericordia".
· "Estoy más dispuesto a perdonar que el pecador a pedir perdón".
· "Mi corazón rebosa de misericordia para todas las almas".
Estas palabras rompen nuestra lógica humana. "Dios no ama porque seamos buenos, nos hace buenos porque nos ama".
6) LA MISERICORDIA ENCARNADA EN OBREGÓN
En nuestra diócesis, las hermanas muy queridas, Misioneras Contemplativas de Cristo Misericordioso, conocidas como "las coloraditas", son testimonio vivo, de que la misericordia no es teoría.
Su carisma consiste en unir la oración contemplativa y la reparación eucarística con el servicio concreto a los pobres y sufrientes, haciendo presente la misericordia de Cristo.
Desde la unión con Jesús Eucaristía, asumen una actitud del Buen Samaritano, defendiendo la dignidad humana —especialmente de los más rechazados, oprimidos e injustamente tratados—.
Su vida integra: Contemplación profunda (a imitación de María, hermana de Marta); Amor activo al prójimo y Servicio eclesial. De esta unión nace un amor que se traduce en obras, con el fin último de alcanzar la santidad viviendo la misericordia.
Ellas nos enseñan que la misericordia no es solo rezar... sino arrodillarse ante el Santísimo y luego inclinarse ante el hermano herido. Acércate a ellas, pregunta cómo puedes ayudar, en el comedor para indigentes u orfanato que atienden.
Ser misericordiosos, ahí ocurre la verdadera cardiomorfósis: "cuando el corazón que contempla, también sirve".
7) MARÍA, MADRE DE LA MISERICORDIA
María es el primer reflejo del corazón compasivo de Dios.
San Juan Pablo II habla de María como Madre de Misericordia principalmente en su encíclica Dives in Misericordia (1980), número 9: Explica que María es la que conoce más profundamente el misterio de la misericordia divina, conociendo su precio y cuán alto es. También menciona que ella proclama la misericordia de Dios de generación en generación.
María nos enseña que la misericordia no es debilidad, sino la fuerza más grande del amor.
ORACIÓN.
Padre eterno, rico en misericordia (Ef 2,4), derrama tu Espíritu y danos un corazón nuevo (Ez 36,26).
Señor Jesucristo, vivo y resucitado, que traes la paz (Jn 20,19), haznos vivir tu palabra: "Sean misericordiosos como el Padre" (Lc 6,36), y "bienaventurados los misericordiosos, porque obtendrán misericordia" (Mt 5,7). "Jesús yo confío en Ti".
Que, como nos enseña San Pablo, sepamos perdonar, como Dios nos perdonó (Ef 4,32). Haz en nosotros una verdadera cardiomorfósis, para que el mundo crea (Jn 17,21), para que nuestra misericordia sea hecha vida.
María, Madre de Misericordia, ruega por nosotros.
Amén.




