Estamos a casi un año de las próximas elecciones en este México herido, por lo que te quiero decir que si eres una de esas personas que solo anda tras un puesto público o de elección popular por interés personal, ni te acerques a la política. No lo hagas.
Si no tienes nada de experiencia, ni valores éticos, ni visión de futuro, pero eres compadre, amigote, pariente o cómplice de algún poderoso de algún partido y andas viendo que provecho sacas, no le entres, no lo hagas, los mexicanos estamos hartos de oportunistas como tú, que solo quieren saciar sus más bajos instintos a costa del erario.
Si eres de esos que ya estás en un puesto de gobierno y solo asomas la cabeza ahora que se vienen las pizcas electorales, pero no has hecho nada por el municipio, el estado o el país en los últimos años, no te queremos. Ya basta.
Si con todo lo que has ganado como regidor, diputado, secretario o funcionario público no has sido capaz de emprender algún negocio o conseguir un trabajo en donde ocuparte, no te acerques a la política. No lo hagas, ya México no aguanta tres años más de tu ineptitud.
Si antes que la razón obedeces una ideología, no le entres a la política, porque la política es el arte del entendimiento y las mentadas ideologías no hacen más que dividirnos y evadirnos de nuestras responsabilidades.
Esa tontería de que soy de izquierda, soy de derecha; socialista, capitalista, es tan obtuso que para donde voltees puedes ver que ya no funciona. El país requiere de personas con visión de estado, es decir que tengan un enfoque estratégico a largo plazo que dé prioridad a la prosperidad general, al desarrollo nacional y el bien común, superando intereses individuales, partidistas o de corto plazo, lo que implica una comprensión profunda de los desafíos de la nación para diseñar políticas públicas sostenible, centrándose en la justicia y el progreso social sobre los intereses sectoriales, sin olvidar su responsabilidad global y amor verdadero a la patria. Es decir, necesitamos de esos líderes que miran más allá de la próxima elección, proyectando el desarrollo del país hacia el futuro. Si no puedes con esto, ni te acerques. No lo hagas, no te queremos.
Lo mismo aplica para los electores. Si eres una persona capaz de idolatrar a un partido o político y te cierras a aceptar sus errores, a la autocrítica, al entendimiento y solo ves por tu interés personal, México no te necesita, ni te acerques. No lo hagas.
Igual, si ya tienes dinero, pero ahora quiere tener poder y que te rindan pleitesía, aléjate, solo le haces daño a México, no incursiones en política ni en el servicio público. No lo hagas.
Chuyhuerta3000@gmail.com




