Cada año, con la llegada de la Cuaresma, millones de fieles en México y el mundo se preparan para vivir uno de los periodos más importantes del calendario litúrgico. Durante 40 días, la reflexión, el ayuno y la abstinencia forman parte de las prácticas religiosas que recuerdan la pasión y muerte de Jesucristo.
Sin embargo, entre las dudas más frecuentes surge una pregunta que divide opiniones en las mesas mexicanas: ¿se puede o no comer pollo en Cuaresma?
¿SE PUEDE COMER POLLO EN CUARESMA?
Esto depende de cómo se interprete la norma dentro de la tradición de la Iglesia Católica y de las costumbres adoptadas por cada comunidad. De acuerdo con el derecho canónico y la interpretación más formal de la Iglesia, la abstinencia se refiere específicamente al tejido muscular de animales mamíferos. Bajo esa definición estricta, el pollo no entraría en la categoría de "carne" prohibida.
Por ello, en muchas comunidades católicas se permite el consumo de pollo, huevo y sus derivados durante la Cuaresma y la Semana Santa. Sin embargo, existen grupos y familias que, por tradición o como acto de mayor sacrificio, deciden abstenerse también de las carnes blancas.
En términos prácticos, no existe una prohibición explícita y universal sobre el consumo de pollo durante este periodo, aunque culturalmente muchas personas prefieren evitarlo.
¿QUÉ SE PUEDE COMER Y QUÉ NO EN CUARESMA?
Según la tradición católica más estricta, la abstinencia aplica a las carnes de animales terrestres, lo que incluiría tanto carne roja como carne blanca. Es decir:
LO QUE SE PROHÍBE:
- Carne de res
- Carne de cerdo
- Carne de pollo y otras aves como pavo
- Caldos y derivados de estas carnes
LO QUE SE PERMITE:
- Pescados
- Mariscos
- Verduras y frutas
- Huevos
- Lácteos
Los días de obligación para guardar abstinencia son el Miércoles de Ceniza, el Viernes Santo y todos los viernes de Cuaresma, en el caso de los fieles mayores de 14 años.
El sentido de esta práctica no es únicamente modificar el menú, sino realizar un acto de penitencia y solidaridad que recuerde el sacrificio de Jesús.
¿DE DÓNDE VIENE LA ABSTINENCIA DE CARNE?
La práctica tiene raíces en antiguas tradiciones judías relacionadas con la purificación del cuerpo, donde se distinguía entre alimentos "puros" e "impuros", como se establece en textos bíblicos.
En aquellas normas se mencionaban animales de pezuña hendida como vaca, cerdo, oveja y cabra, así como ciertas aves consideradas impuras. Con el paso del tiempo y la evolución de las prácticas religiosas, la abstinencia cristiana quedó centrada principalmente en evitar las carnes rojas durante los días señalados.
Nunca se mencionó de forma específica al pollo como alimento prohibido en los textos tradicionales, aunque la costumbre popular terminó agrupándolo dentro de las "carnes".
Al final, más allá de elegir entre pollo, pescado o carne roja, el objetivo central de la Cuaresma es fortalecer la fe, practicar la solidaridad y vivir un tiempo de conversión interior.




