La vigencia del arte culto

Las declaraciones del actor Timothée Chalamet, provocaron la reacción de campos artísticos como el ballet clásico y la ópera

La vigencia del arte culto

Por medio de recientes declaraciones, el actor Timothée Chalamet, provocó la reacción de campos artísticos como el ballet clásico y la ópera, consideradas como expresiones del arte culto, o mayor. En un evento en la Universidad de Texas, afirmó "No quiero trabajar en ballet, ni en ópera, ni en cosas que digan: Oye, mantén esto vivo, aunque a nadie le importe´". Poco después matizó sus palabras y aseguró que respeta profundamente a las personas que se dedican a estas disciplinas.

Al respecto, la bailarina del Ballet de la Ciudad de Nueva York, Megan Fairchild, añadió en un video publicado en Instagram: "Timmy, no sabía que eras un bailarín o cantante de ópera de talla mundial, que simplemente elegiste no dedicarte a ello porque la actuación es más popular. El ballet y la ópera no son pasatiempos de nicho que la gente abandone para alcanzar la fama".

Por otro lado, el Ballet Nacional Inglés hizo hincapié en que el arte "no sólo está vivo y bien, sino que está prosperando": "Más de 200 mil personas asistieron a nuestras presentaciones y experimentaron el poder del ballet. Nuestro contenido en redes sociales tuvo más de 65 millones de impresiones y conectamos con miles de personas de todas las edades y ámbitos a través del aprendizaje creativo y la participación". Rolling Stone (2026).

También en el medio cinematográfico hubo respuestas, de la actriz Jaime Lee Curtis y del director de cine Steven Spielberg, entre otros, en el sentido de que los artistas deben apoyarse entre sí, aun entre diferentes espacialidades, y el que las personas se reúnan para apreciar una obra que genera emociones es común a todas las artes. Incluso, la directora de orquesta Alondra de la Parra grabó un vídeo donde invita a Chalamet a asistir a un concierto de música clásica para constatar lo vivo que siguen estando este género.

Según Operabase (2026) las funciones de ópera alcanzan las 25 mil al año, con un promedio de 2 mil a 2 mil 500 presentaciones por mes. En el caso del Ballet, aunque se observa la dificultad para encontrar estadísticas precisas, se tiene que, en cuanto a generación monetaria, se recaudó por esta actividad 1.68 mil millones de dólares en el mundo en 2025 y se prevé que llegue a 1.76 mil millones este año (Global Growth Insights, 2026).

Otra fuente autorizada, menciona que, en referente a los conciertos de música clásica, estos suman de 2 mil 500 a 2 mil 600 al mes a nivel global, considerando a Alemania, Austria, España y los Estados Unidos como los de mayor concentración. Es muy probable que la cantidad sea mayor, ya que se ofrecen conciertos en ciudades pequeñas que en ocasiones no llegan a ser contabilizados (Bachtrack, 2026).

Los datos indican que las mencionadas artes escénicas mantienen una vigencia indudable en la sociedad, aunque mantienen la característica de que sus espacios principales para su presentación siguen siendo ciudades muy importantes en lo económico y lo turístico: Londres, París, Viena, Milán, Berlín, Madrid, Nueva York, Los Ángeles, lo que no quiere decir que no haya personas interesadas en el ballet y la ópera en otras partes del mundo.

México es, por cierto, un lugar que ha promovido este tipo de artes, principalmente en la ciudad capital, y en ocasiones, en Guadalajara o Monterrey. Es muy difícil que se puedan hacer giras llevando eventos completos de ópera, por ejemplo. La producción es costosa y compleja y los requisitos en cuanto a los escenarios son muy rigurosos.

La ópera, el ballet y los conciertos de música clásica, siguen presentes, entonces, muy probablemente con un público más reducido en comparación con el cine, aunque existe un gran número de seguidores a través de diversos sitios de Internet.

Al respecto de comparaciones, el cine, por sus características, tiene la posibilidad de llegar a todas las partes del mundo con rapidez y por lo mismo, cuenta con una presencia constante en los medios informativos. Tal vez, esta situación fue la que llevó a Chalamet a pensar que hay artes con escaso o nulo interés para la sociedad.

Si lo dicho por el actor le costó no haber ganado el premio Oscar en la reciente entrega, me parece una exageración, porque la decisión de la academia debe estar basada en el trabajo actoral de la persona, no en lo dicho en una entrevista, a menos que los comentarios lleven la intención clara y directa de lastimar a otra persona, o bien, que el nominado esté involucrado en actos delictivos, lo que por supuesto, sería una afectación grave a su imagen.

En este caso, se ha tratado de comentarios desafortunados, basados en una desinformación, o tal vez, en la arrogancia de Chalamet, pero que, no obstante, han recibido respuestas contrarias contundentes, incluso, del mismo ámbito de Hollywood. Algo positivo de este suceso, es que ha servido para que el ballet, la ópera y la música clásica se pronuncien a su favor, con argumentos para resaltar su presencia durante siglos y que están, realmente, lejos de desaparecer.