Cuando las cosas no han funcionado y no se ve avance en el Municipio de Cajeme, inmediatamente se realiza el análisis comparativo con Hermosillo o con Los Mochis para decir por qué ellos sí y aquí no es así.
Y probablemente el análisis o el comentario ciudadano tenga más elementos para determinar por qué la vida económica y social es diferente en esos municipios y se quede solamente en una preocupación.
Pero lo que se piensa y de manera continua se pone sobre la mesa, porque a diferencia de otros municipios estatales y nacionales no logra repuntar en su mejoramiento económico y social. Y en ese concepto está de manera muy precisa la necesidad de modernizar el federalismo que hoy en día y desde hace años es disfuncional para los municipios por la falta de autonomía financiera. Considerando que solo una parte de los ingresos municipales son propios, el resto depende de transferencias federales y estatales, donde este impacto rompe el vínculo entre servicios y recaudación.
Donde esta desigualdad en la reasignación de los recursos hace que se establezcan desigualdades regionales en infraestructura pública y en calidad de las oportunidades. Haciendo que solamente se realice planeación de corto plazo como sucede hoy en día, porque no existe alineación entre las modificaciones electorales con las necesidades del Municipio.
Porque difícilmente una autoridad que recién entra a dirigir un Municipio logrará cumplir con los objetivos que se plantea para hacerlo avanzar si en lo que se ha hecho tiene que empezar desde casi cero. Y hasta ahora no existe un indicador que permita continuar el Gobierno con el avance que ya tiene, aunque las autoridades que terminan sean de otra filiación política y se pueda volver a trazar el quehacer.
Porque es lo que ha sucedido en la mayoría de las ocasiones, haciendo con ello que se aleje de la función pública la eficiencia y la eficacia que debe de tener el ejercicio de Gobierno en este nivel. Pero no se puede pensar que Cajeme esté bastante alejado de ser un Municipio exitoso económicamente para que le permita con ello atender todas las necesidades que demanda su sociedad.
Por principio debe contemplar todas las características necesarias para ser un Municipio de alta competitividad, autonomía fiscal y diversificación económica para lograrlo. Y para ello debe existir facilidad para hacer negocios con trámites digitales y regulaciones claras, no incrementos fiscales por necesidad de recaudación, porque eso no incentiva la inversión. Como parte del desarrollo urbano y económico también está la facilidad para construir, donde la tramitología ágil con catastro al día y normatividad técnica clara será de bastante impulso.
Donde el crecimiento de una economía diversificada será un incentivo atractivo para el crecimiento económico, así como su productividad laboral como elemento fundamental del avance de Cajeme.
Sin olvidar el desarrollo del capital humano, donde tienen bastante presencia las universidades que en cada generación de profesionistas preparados buscan la existencia de una oportunidad laboral. Y este potencial no lo tienen todos los municipios estatales y muchos nacionales, y hoy presentan características de avance económico y social que atienden las demandas de sus sociedades. Hoy Cajeme, más que lamentarse de que otros municipios estatales y nacionales presenten un avance económico y social exitoso, debe aplicarse en utilizar su ubicación y sus características para avanzar.
DEL ESCRITORIO
Por la situación que hoy se vive en las economías del mundo, muchas de ellas están a la espera de las nuevas características que tendrá el nuevo T-MEC, donde se plantea que puedan existir muchos cambios con respecto al que hoy está en ejercicio con sus respectivas adiciones arancelarias… Lo que antes era una actividad productiva y redituable, como lo era la agricultura, hoy el panorama para continuar produciendo por parte de algunos agricultores ya se considera que dejó de ser redituable y también mucho dependerá de cómo quede el nuevo T-MEC… Hoy en día lo adelantado de la política nacional y mundial se considera por algunos analistas como un distractor para el impulso al desarrollo que requiere la economía mexicana.





