La decisión de la Suprema Corte de Estados Unidos, de anular o eliminar de los aranceles dictados a partir de órdenes ejecutivas por el presidente Donald Trump, beneficia a varios países.
Y más que eso, beneficia, principalmente, a los consumidores y empresas al reducir precios finales, aumentar la variedad de productos importados y disminuir costos de producción de insumos industriales.
Esta reciente medida potencia la competitividad, elimina ineficiencias económicas y puede impulsar el crecimiento económico al reducir las tasas impositivas marginales.
De la misma forma, esta decisión genera un efecto multiplicador benéfico para México, considerando que mucho de lo que aquí se produce tiene su mercado en el vecino país.
Y además, la permanencia de los aranceles aplicados a las diferentes ramas de la economía mexicana recaían en las empresas que realizan aquí su producción con insumos importados.
Que con las cargas arancelarias por los aranceles los convertían en productos no competitivos en el exterior, frenando con ello el crecimiento económico nacional no permitiendo la llegada de inversiones.
Esta decisión es un gran alivio para los importadores, beneficiando la integración nacional, que es un concepto debidamente establecido en el acuerdo comercial T-MEC.
Su eliminación establece condiciones más viables para el comercio bilateral entre México y Estados Unidos, mejorando el entorno de las empresas exportadoras automotrices, electrónicas y manufactureras.
Necesariamente, la eliminación de este impuesto establecido para las diferentes actividades económicas es totalmente positivo y más cuando México es su principal socio comercial.
Hasta aquí todo está bien en la caída de los aranceles impuestos hacia México, pero no se debe de perder de vista que se está a pocos meses de que inicien las pláticas formales para revisar el T-MEC.
Porque menos aranceles podrían propiciar mayor presión en los temas a analizar en el acuerdo comercial donde hoy en día es el elemento fundamental para los Estados Unidos en su contenido.
Donde habría que considerar que el acuerdo comercial no blinda automáticamente a México frente a cualquier arancel, especialmente si estos los justifican como de seguridad nacional para ellos.
Y en este contexto pueden ponerse tarifas sectoriales como ya lo han hecho aun cuando se encuentre firmados un acuerdo comercial lo mismo como siempre se ha hecho la aplicación de regulaciones.
Pero hoy lo que se observa es que a la administración estadounidense todavía le quedan por evaluar otras vías legales para la imposición de aranceles, si persiste ese propósito.
Lo que haría que la economía mexicana estuviera en completa incertidumbre por desconocimiento de cual seré el siguiente movimiento con respecto a la política arancelaria estadounidense.
Mientras se determina cómo será el siguiente movimiento de parte del Gobierno de Estados Unidos con respecto a las políticas de intercambio comercial, lo más inmediato es el beneficio sin aranceles.
Pero debe de entenderse que la presión todavía no concluye para el sector productivo mexicano por el camino que falta por recorrer hasta llegar al acuerdo comercial.
DEL ESCRITORIO
Siempre ha existido en la mesa del análisis de los servicios públicos el por qué no es efectivo su servicio en todos los estados y municipios del país, a pesar de que se le destinan bastantes recursos económicos para su óptimo funcionamiento...... Y en el tema de los servicios a la comunidad, ojalá las instituciones públicas y privadas tengan contemplado el establecer como necesidad de futuro el mejor aprovechamiento de las aguas con el establecimiento de plantas de tratamiento de aguas residuales...... Con la anulación de los aranceles, las empresas y países están a la espera del regreso de las entradas cobradas por este concepto.




