La nuevas medidas impulsadas por el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump han encendido alertas en sectores clave de la economía mexicana, ante posibles restricciones al envío de remesas por parte de migrantes hacia territorio nacional.
De acuerdo con la información disponible, la propuesta busca endurecer los controles financieros dirigidos principalmente a personas migrantes sin residencia legal en Estados Unidos, lo que implicaría mayores limitaciones para acceder a servicios bancarios formales y a plataformas de transferencia de dinero. Este escenario podría modificar de manera significativa la forma en que millones de familias mexicanas reciben recursos enviados desde el extranjero.
RESTRICCIONES A LAS REMESAS
La propuesta busca endurecer los controles para migrantes sin residencia legal, limitando su acceso a servicios financieros, particularmente a los sistemas formales de transferencia de recursos.
El presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera, advirtió que una eventual restricción en los canales formales de envío de remesas podría empujar a los usuarios hacia métodos informales, como intermediarios o sistemas conocidos como "shuttles".
Según el dirigente empresarial, este tipo de mecanismos no regulados no solo implicarían comisiones más elevadas para los usuarios, sino también un incremento en los riesgos de fraude, abusos y pérdida de recursos, afectando directamente a familias que dependen de estos ingresos para su consumo diario.
IMPACTO EN LA ECONOMÍA LOCAL
La implementación de estas restricciones se da en un contexto de bajo crecimiento económico, pérdida de poder adquisitivo y desaceleración del consumo interno en el país.
La discusión sobre estas posibles medidas ocurre en un entorno económico ya complejo para México, caracterizado por un bajo crecimiento, pérdida del poder adquisitivo y una desaceleración en el consumo interno. En este escenario, las remesas han sido uno de los principales soportes financieros para millones de hogares, especialmente en regiones con alta migración hacia Estados Unidos.
Las restricciones se enmarcan en una política migratoria y económica más amplia impulsada desde Washington bajo la narrativa de "America First", que ha sido acompañada por críticas a los acuerdos comerciales regionales.
En particular, desde la renegociación del T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), sectores del gobierno estadounidense han señalado que estos tratados habrían contribuido al deterioro de la calidad de vida de ciertos sectores en Estados Unidos, argumento que ha reforzado una postura más restrictiva en temas migratorios y financieros.
Aunque aún no se han detallado todos los alcances de las medidas, especialistas y actores del sector advierten que cualquier cambio en los mecanismos de envío de remesas podría tener efectos inmediatos tanto en la economía familiar mexicana como en la estabilidad de los canales financieros formales, abriendo un periodo de incertidumbre para millones de hogares que dependen de estos ingresos.





