Con la llegada del periodo vacacional, la Unidad Especializada de Atención a Menores ha intensificado sus llamados a la prevención, ya que ha aumentado el número de niños y adolescentes que quedan desprotegidos o realizan actividades de riesgo en las calles de Cajeme.
Uno de los problemas más visibles durante este verano ha sido la presencia de menores en cruceros y establecimientos comerciales. Miriam Tapia Rodríguez; titular de dicha unidad, informó que tanto en el mes de junio como en lo que va de julio, se han detectado y canalizado 10 casos de menores que se encuentran pidiendo dinero o limpiando vidrios.
Aunque en algunos casos se trata de "travesuras" de niños que buscan obtener dinero para sus propios gastos, en otros se ha detectado que los menores son dejados sin supervisión mientras sus tutores trabajan.
"Necesitamos concientizar a los padres de que las vacaciones son un periodo para la diversión, pero también un compromiso de quienes tenemos el cuidado de niños y adolescentes", expresó.
En ese sentido, Tapia Rodríguez compartió que la Unidad de Menores ha detectado situaciones críticas donde la necesidad laboral de los adultos lleva a dejar a los niños solos en sus domicilios o permitiendo que viajen sin acompañamiento. Un caso reciente involucró a una niña de 8 años y dos jóvenes de 14 años que fueron interceptados viajando solos en un autobús.
"Si pasa algo en el trayecto, ¿quién responde? Un accidente mayor, ¿quién responde por estos niños?". Ante estos hechos, los menores fueron puestos bajo resguardo y se notificó a la Procuraduría de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes para realizar las verificaciones correspondientes.
Finalmente, la titular de la Unidad de Menores dijo que, en caso de que se detecte que hay una omisión de cuidados, los padres o tutores de los jóvenes podrían enfrentar consecuencias legales.




