En el inicio de la Cuaresma, fechas de gran trascendencia para la Tribu Yaqui, la tensión persiste entre los dos grupos antagónicos del pueblo de Loma de Guamúchil. Ambos bandos se autodefinen como las autoridades tradicionales legítimas: uno encabezado por Urbano Jusacamea González, presuntamente reelecto como gobernador, y el otro liderado por Marcos Valencia Ramírez.
Durante la mañana de este Miércoles de Ceniza, ambos grupos ingresaron a la iglesia, al finalizar la misa, el grupo de Valencia Ramírez se reunió en las tres cruces centrales para luego dirigirse a la Guardia Tradicional, acompañado por una parte de la población. Por su parte, el grupo de Jusacamea González se congregó en una propiedad ubicada contra esquina de la Guardia, donde se prevé que permanezcan hasta este viernes.
Debido a esta situación, en la comunidad se observó la presencia de diversas unidades de la Policía Municipal de Cajeme y de la Policía Estatal. Estos elementos fueron desplegados con el fin de prevenir conflictos entre las facciones en pugna. Poco después del mediodía, permanecieron en el lugar una unidad de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal y dos estatales para resguardar el orden, a solicitud de los mismos integrantes de la Etnia.
Extraoficialmente, el grupo de Marcos Valencia informó que, tras reunirse en la capital del Estado con funcionarios del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y la Comisión Estatal para el Desarrollo de los Pueblos y Comunidades Indígenas (CEDIS), existe una apertura por parte de ambas dependencias para establecer acuerdos relativos al mejoramiento de las condiciones del pueblo.
En contraste, el grupo de Urbano Jusacamea manifestó contar con el respaldo de los Ocho Pueblos y de la Santa Iglesia, argumentando que fueron consagrados durante los primeros días de enero. Bajo esta premisa, prevén continuar con la administración de los recursos provenientes de programas sociales en rubros como vivienda y proyectos productivos.
Ambos grupos en pugna en Loma de Guamúchil aseguran contar con el respaldo de las autoridades Estatales y Federales para dar continuidad a los programas de desarrollo




