En México no es obligatorio por ley contar con un seguro de responsabilidad civil, tanto en el tema de autos como de casa habitación o negocio, pero debería serlo, para evitar que algunos casos se alarguen y aumente el trabajo para los Ministerios Públicos, se dijo durante la capacitación para miembros de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas A.C. (Amasfac) sección Ciudad Obregón, denominada "Elevando el estándar de la responsabilidad civil", que tuvo lugar el miércoles.
Mariela Rojas, experta en el tema de seguros de tipo patrimonial, comentó que en caso de accidentes viales, si ambas partes tuvieran asegurado su vehículo contando con dicha cobertura, el asunto se podría resolver entre las compañías aseguradoras y no pasaría a demanda judicial, dando menos trabajo a las agencias del Ministerio Público especializadas.
Y es que –dijo—cuando la parte culpable del percance no cuenta con una póliza, puede suceder que, al no poder pagar los gastos resultantes de este, en ocasiones puede perder su patrimonio y en casos extremos, su libertad pues podría ir a la cárcel, quedando incluso la familia desamparada.
Sugirió la capacitadora a los agentes presentes que, cuando se está realizando la venta a un cliente le sugieran visibilizar los escenarios más catastróficos en caso de un incidente que requiera la aseguranza, pues la póliza para ciertos tipos de riesgo cuesta sólo un poco más, pero finalmente protege contra posibles situaciones prevenibles.
Mencionó que la estadística dice que, a nivel nacional, actualmente sólo el 34 por ciento de los ciudadanos cuentan con un seguro de auto, siendo un 66 por ciento el que no lo tiene, y quienes sí cuentan con este se aseguran por primas de entre los 250 mil a los 500 mil pesos; sin embargo, las fatalidades pueden llegar a los cinco millones de pesos, cuando el accidente involucra a un vehículo de alta gama y hay personas lesionadas e incluso, fallecidas.
La muerte de una persona en un accidente tiene un valor, para tema de pago de la prima, de 2.5 millones de pesos en el contexto nacional, pero en Sonora se maneja en salarios mínimos profesionales; esto es, el pago es de acuerdo con la profesión u oficio de la persona fallecida, expresó.




