Muere inesperadamente el Dr. Rolando López Ochoa destacado pediatra en Ciudad Obregón

A parte de ejercer la medicina, también fue sub director del entonces Hospital General, clínica del ISSSTE y por último en la Maternidad San Gerardo

Profesional de la salud infantil recordado por su dedicación, cariño hacia pacientes y compromiso con la formación médica en Cajeme.
Profesional de la salud infantil recordado por su dedicación, cariño hacia pacientes y compromiso con la formación médica en Cajeme.

La comunidad cajemense se encuentra de luto tras el fallecimiento inesperado del destacado médico pediatra Dr. Rolando López Ochoa, quien falleció recientemente dejando un profundo impacto entre colegas, pacientes y familiares.

El doctor López Ochoa, ampliamente reconocido por su dedicación a la atención infantil y por su trato amable con pacientes, fue un pilar dentro de la comunidad médica local. Además de ejercer la medicina privada durante muchos años, también desempeñó roles de responsabilidad en instituciones públicas de salud, destacando como subdirector del entonces Hospital General de Ciudad Obregón y de la clínica del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), donde se ganó el respeto y cariño de quienes trabajaron con él.

UN REFERENTE EN PEDIATRÍA QUE DEJA HUELLA EN LA COMUNIDAD

Durante los últimos años continuó su labor en la Maternidad San Gerardo, donde mantuvo hasta sus últimos días una presencia constante atendiendo a niñas, niños y familias con profesionalismo y empatía.

Además de su trabajo en hospitales e instituciones públicas, el Dr. López dirigió su propia clínica pediátrica llamada Gisel, ubicada en la calle California de esta ciudad, en donde se convirtió en un referente de atención de salud infantil para cientos de familias.

Su trayectoria también incluyó participación en brigadas de salud organizadas por instituciones altruistas, contribuyendo al bienestar de comunidades con acceso limitado a servicios médicos.

Colegas y pacientes recuerdan al doctor como un profesional comprometido, carismático y siempre dispuesto a escuchar. Fue precisamente ese trato humano lo que le ganó el cariño, la confianza y el reconocimiento de cientos de cajemenses que hoy lamentan profundamente su partida.

La noticia de su fallecimiento ha generado un sentimiento de consternación en toda la ciudad, donde muchos han expresado sus condolencias y compartido recuerdos de su compromiso con la salud infantil.

Las autoridades locales y asociaciones médicas han expresado sus condolencias a la familia y destacaron el legado que el doctor deja en la comunidad de Salud de Ciudad Obregón.