Las historias de sucesos inexplicables siguen generando interés en redes sociales. En esta ocasión, un usuario compartió con el creador de contenido conocido como Regan una experiencia que, según afirma, vivió su madre hace más de tres décadas en Providencia, una comunidad ubicada al sur de Ciudad Obregón, Sonora.
El relato fue enviado para formar parte de las anécdotas paranormales que el tiktoker suele compartir con sus seguidores y rápidamente llamó la atención por los detalles de lo ocurrido.
UNA CAMINATA QUE TERMINÓ EN TERROR
De acuerdo con el testimonio, los hechos ocurrieron hace aproximadamente 30 años, cuando la madre del usuario trabajaba en el turno nocturno de una fábrica ubicada en el Parque Industrial de Ciudad Obregón.
Todas las madrugadas regresaba a casa junto con una vecina que laboraba en la misma empresa. Después de recorrer en transporte buena parte del trayecto, ambas descendían cerca de las tres de la mañana y caminaban varios minutos hasta llegar a sus viviendas en Providencia.
Sin embargo, una de esas noches ocurrió algo que, según el relato, jamás pudieron olvidar.
LA EXTRAÑA MUJER QUE NO CAMINABA
Mientras avanzaban por una de las calles de la comunidad, ambas observaron a una mujer de edad avanzada caminando delante de ellas.
Desde el primer momento, aseguran haber sentido una extraña sensación de miedo y rechazo, por lo que decidieron mantener cierta distancia.
Conforme la observaban, comenzaron a notar algo fuera de lo común.
Según la historia, la mujer no movía los brazos ni las piernas como cualquier persona al caminar. En lugar de eso, parecía deslizarse lentamente sobre el suelo.
EL ATERRADOR DESCUBRIMIENTO
Con la intención de llegar cuanto antes a sus casas, decidieron rebasarla e ignorarla.
Pero al pasar junto a ella, ambas voltearon por instinto y aseguran haber visto un rostro completamente desfigurado.
El testimonio describe que la mujer tenía la cara ennegrecida, como si estuviera quemada, además de heridas de las que aparentemente escurría sangre. Su ropa también estaba manchada por un líquido rojo.
Asustadas, comenzaron a correr sin detenerse.
LA PRESENCIA PARECÍA SEGUIRLAS
Aunque nunca volvieron la vista atrás, la madre del usuario aseguró que podía sentir que aquella figura las seguía muy de cerca, pese a que segundos antes avanzaba lentamente.
Primero intentaron refugiarse en la casa de la amiga, pero debido al miedo no lograron abrir la puerta.
Sin otra opción, continuaron corriendo hasta la vivienda de la madre del narrador, ubicada a unos 70 metros de distancia.
Al entrar, cerraron rápidamente la puerta mientras los abuelos de la familia salían para averiguar qué estaba ocurriendo.
LA IMAGEN QUE NUNCA PUDIERON OLVIDAR
Después de explicar lo sucedido, los adultos no creyeron la historia y les dijeron que probablemente todo había sido producto del susto.
Sin embargo, antes de salir nuevamente, decidieron mirar por la puerta principal, la cual tenía cristales transparentes en la parte superior.
Fue entonces cuando, según el relato, observaron el rostro de la mujer completamente pegado al vidrio.
La imagen, aseguran, mostraba las heridas abiertas presionadas contra el cristal.
El grito de ambas volvió a alertar a la familia.
El abuelo salió inmediatamente para revisar la calle, pero no encontró absolutamente a nadie.
UNA EXPERIENCIA QUE CAMBIÓ SUS RUTINAS
Tras aquella madrugada, el abuelo decidió acompañar diariamente a las dos mujeres desde la parada del transporte hasta sus casas para evitar que volvieran a caminar solas durante la noche.
El usuario también afirma que, con el paso de los años, la vivienda quedó en manos de su madre y que la familia ha sido testigo de otros sucesos que consideran paranormales, aunque no ofreció más detalles sobre esos acontecimientos.
¿LEYENDA O EXPERIENCIA REAL?
Hasta el momento, no existe evidencia que confirme lo ocurrido aquella madrugada en Providencia. La historia corresponde al testimonio compartido por un usuario en redes sociales y forma parte de las numerosas anécdotas paranormales que circulan en internet.
Como ocurre con este tipo de relatos, los hechos no han sido verificados de manera independiente y permanecen como una experiencia narrada por quienes aseguran haberla vivido.





