Ante los incendios forestales que continúan afectando diversas comunidades de la Sierra de Sonora, la Diócesis de Ciudad Obregón hizo un llamado a los fieles para unirse en oración por las familias afectadas y pedir la llegada de lluvias que ayuden a controlar la emergencia.
El presbítero de Sahuaripa, Eduardo Amparano, informó que además de las labores que realizan brigadistas, voluntarios y autoridades para combatir el fuego, la Iglesia busca brindar acompañamiento espiritual a las personas que enfrentan esta difícil situación en municipios como Sahuaripa y Arivechi.
Explicó que la oración forma parte importante de la fe católica, especialmente en momentos de necesidad como los que actualmente viven varias comunidades serranas debido al avance de los incendios.
"Parte fundamental de nuestra fe es sabernos encomendar a Dios en momentos de gran necesidad, y hoy lo que ocupamos es lluvia para que se acabe este incendio que está afectando a muchas comunidades", expresó.
PARROQUIAS SE SUMAN A LAS PETICIONES POR LA SIERRA
El sacerdote detalló que en distintas parroquias de la región se ha invitado a los fieles a participar en misas, horas santas y rezos del Sagrado Corazón con la intención de pedir por el fin de los incendios y la protección de quienes habitan en las zonas afectadas.
Aunque hasta el momento las cabeceras municipales no han sido alcanzadas directamente por las llamas, señaló que en algunas localidades ya se percibe el olor a humo y que desde diversos tramos carreteros pueden observarse áreas impactadas por el fuego.
Amparano también reconoció la solidaridad que han mostrado habitantes de la región serrana, quienes se han organizado para apoyar a los brigadistas que trabajan en el combate de los incendios.
Entre los apoyos entregados se encuentran alimentos, agua, bebidas hidratantes y otros insumos que contribuyen a fortalecer las labores que se realizan en los puntos afectados.
Mientras continúan los esfuerzos para contener el avance de los siniestros, la Iglesia Católica mantiene el llamado a la oración y a la solidaridad con las familias que enfrentan las consecuencias de esta emergencia ambiental en la Sierra de Sonora.





