Luego de los excesos en la ingesta de alimentos altamente calóricos en los que se cae generalmente en la temporada decembrina y un inicio de año de año no muy equilibrado, la cuaresma se presenta como una época en la que es posible hacer un equilibrio en la alimentación, fortaleciendo a la vez el cuerpo y el espíritu, consideró el médico José Luis López Cebreros.
El médico general especializado en nutrición, enfermedades crónicas y reducción de peso dijo que la cuaresma es un tiempo de reflexión y moderación, que puede convertirse también en una oportunidad para mejorar los hábitos alimenticios.
Comentó que, al disminuir el consumo de carnes rojas y aumentar la ingesta de pescados, leguminosas, frutas y verduras, se favorece la salud cardiovascular y el bienestar en general.
Con el cambio en la alimentación se disminuyen los triglicéridos y colesterol, se mejora en general la salud cardiovascular, se favorece el control de peso, mejora la digestión, se reduce la inflamación a la vez que se aportan al organismo antioxidantes naturales, mencionó el médico.
Entre las recomendaciones generales, sugirió consumir por lo menos de 1.5 a dos litros diarios de agua, preferir preparaciones al horno, al vapor o asadas, moderar el consumo de sal y azúcar; mantener la actividad física de por lo menos 30 minutos al día, y respetar los horarios de comida.




