Con miras al proceso electoral que está por iniciar en septiembre, las dirigencias municipales, estatal y nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) están trabajando desde adentro para recomponerlo y reestructurarlo, en busca de recuperar la confianza de la ciudadanía y convertirse de nueva cuenta en una opción legítima para encabezar los intereses de las mayorías, que hoy más que nunca deben ser escuchadas por la clase política, afirmó Víctor Hugo Celaya Celaya.
El actual secretario adjunto de presidencia nacional del tricolor, quien estuvo el fin de semana en el municipio de Cajeme, donde se reunió con diversos liderazgos, consideró que, aunque Sonora no está tan rezagado como otras entidades en el tema de las actividades productivas, sí requiere de atención en lo relativo a la producción agropecuaria pero también impulsar la industria entre otros sectores, para lograr el crecimiento y desarrollo a la altura de las necesidades de sus habitantes.
Recordó, asimismo, que el municipio de Cajeme fue durante décadas el símbolo del progreso agrícola de México, y aunque hoy enfrenta retos evidentes en materia de agua, seguridad, crecimiento económico y oportunidades para los jóvenes, sigue teniendo el talento, la infraestructura y la capacidad para volver a convertirse en el motor productivo del estado.
Expresó que existen cinco grandes compromisos que se deben asumir con el municipio, siendo uno de ellos garantizar el futuro del agua, entendido en cuanto a la modernización de los distritos de riego, tecnificación agrícola, reúso de aguas tratadas y un programa permanente de infraestructura hidráulica que permita asegurar la viabilidad del Valle del Yaqui durante las próximas décadas.
Cajeme debe convertirse en la capital agroindustrial del país; se debe recuperar la seguridad para las familias; impulsar una nueva generación de jóvenes productores emprendedores, además de consolidar el corredor logístico Guaymas-Cajeme, agregó.
En lo relativo a los actuales programas de gobierno, consideró que estos son buenos, pero finamente representan sólo un paliativo ante la situación económica de las familias, por lo que se debe hacer más con el fin de que haya un crecimiento real de la economía y un desarrollo sostenido para la mejora de las condiciones generales de la población.





