La caída del cabello es un proceso natural, pero cuando se intensifica, puede ser un indicio de problemas de salud. Según Ana Florencia López Hernández, especialista de la Clínica de Oncodermatología de la Facultad de Medicina de la UNAM, la pérdida capilar puede deberse a desnutrición, falta de vitaminas, alteraciones hormonales, hipotiroidismo o incluso estrés.
"No es lo mismo decir ´se me cae el cabello´ a ´se me ha adelgazado´", explica López Hernández, ya que identificar el tipo de caída ayuda a determinar su origen.
SEÑALES Y TIPOS DE CAÍDA CAPILAR
Es importante observar cómo y dónde se cae el cabello. La alopecia areata provoca círculos sin pelo, mientras que la pérdida difusa afecta toda la cabeza. Además, factores recientes como cirugías, enfermedades graves o estrés intenso pueden desencadenar la caída.
En mujeres, el hipotiroidismo y la alopecia androgenética son causas frecuentes. El hipotiroidismo puede detectarse por cansancio, aumento de peso o resequedad en la piel, y su tratamiento hormonal detiene la pérdida capilar.
La alopecia androgenética femenina adelgaza el cabello de forma progresiva en la parte superior de la cabeza.
En hombres, la caída suele ser hormonal, y la alopecia androgénetica puede frenar su avance o, en algunos casos, estimular el crecimiento de nuevo cabello.

ESTRÉS, NUTRICIÓN Y TRATAMIENTOS EFECTIVOS
El efluvio telógeno, caída temporal vinculada al estrés o enfermedades, afecta hasta el 90% de las personas en algún momento. El cortisol, hormona del estrés, desvía energía del cuerpo y provoca pérdida de cabello.
Además, deficiencias de hierro o ferritina son causas comunes, especialmente en mujeres, por lo que se recomiendan análisis previos a cualquier tratamiento. Las soluciones pueden incluir minoxidil, terapias antiandrógenos, esteroides intralesionales, suplementos nutricionales o fototerapia, siempre bajo supervisión médica.
La caída del cabello no es solo un problema estético ya que puede ser la primera señal de alteraciones hormonales, deficiencias nutricionales, enfermedades autoinmunes o estrés intenso. Detectarla a tiempo y acudir a un especialista no solo preserva la salud capilar, sino también el bienestar general.





