Cada 24 de febrero, el santoral de la Iglesia Católica conmemora a diversos santos y beatos que dejaron huella por su testimonio de vida, entrega y servicio. Las comunidades creyentes los recuerdan mediante celebraciones eucarísticas, plegarias y actos de devoción.
Esta fecha destaca especialmente por la memoria de San Modesto de Tréveris, reconocido por su liderazgo y firmeza espiritual en uno de los periodos más complejos para los cristianos en Tierra Santa.
UN PASTOR EN TIEMPOS DE CRISIS
Durante el siglo VII, el rey persa Cosroes II invadió Jerusalén, destruyendo templos y provocando persecución contra los cristianos. En ese contexto adverso, Modesto, superior de un convento, asumió la responsabilidad de impulsar la restauración de los recintos sagrados.
Tras la muerte del arzobispo Zacarías, fue nombrado patriarca arzobispo de Jerusalén. Desde ese cargo encabezó la reconstrucción del Templo del Santo Sepulcro, además de recuperar el Templo de Getsemaní y la Casa de la Última Cena. No solo coordinó los trabajos, sino que también reunió recursos económicos para concretar las obras.
Su labor pastoral concluyó de forma trágica el 18 de diciembre, cuando fue envenenado por ladrones mientras trasladaba ayuda destinada a las restauraciones. Pese a ello, su legado permanece como ejemplo de perseverancia y compromiso.
OTROS NOMBRES RECORDADOS ESTE 24 DE FEBRERO
El calendario litúrgico también incluye a:
- San Etelberto
- San Sergio de Capadocia
- San Pedro Palatino
- San Evecio
- Beato Constancio de Fabriano Servioli
- Beata Florentina Nicol
- Beata Josefa Naval Girbés
- Beato Marcos de Marconi
- Beato Tomás María Fusco
La conmemoración invita a reflexionar sobre la fortaleza espiritual y la importancia de mantener viva la esperanza aun en tiempos de dificultad.




