Miércoles de Ceniza: Estos son los tipos de ayunos que se pueden iniciar esta Cuaresma 2026

En este tiempo litúrgico de 40 días, los fieles religiosos de la iglesia católica se preparan para la Pasión y, sobre todo, la Resurrección de Cristo

Miércoles de Ceniza: Estos son los tipos de ayunos que se pueden iniciar esta Cuaresma 2026

Desde este Miércoles de Ceniza comienza la Cuaresma este año 2026, un tiempo de conversión donde la Iglesia propone oración, limosna y ayuno como caminos para preparar el corazón hacia la Pascua.

El ayuno, sin embargo, no se reduce únicamente a privarse de alimentos, pues según la religión católica, puede ser una práctica intencional y diversa que actúa sobre el cuerpo, los hábitos, las actitudes y el servicio a los demás.

La tradición bíblica ofrece referentes claros del ayuno: Moisés ayunó cuarenta días en la montaña y Jesús de Nazaret pasó cuarenta días en el desierto antes de iniciar su vida pública. Siguiendo ese ejemplo, la Iglesia Católica propone el ayuno como un medio para examinar los "recovecos del corazón" y pedir la conversión.

En palabras de Juan Pablo II, la Cuaresma es un "compromiso con una vida nueva, inspirada en los valores del Evangelio", que implica moderación en la comida y en el estilo de vida, como esfuerzo sincero por apartar del corazón aquello que inclina al mal.

Cuando se habla de ayuno, lo primero que viene a la mente es dejar de comer. La Iglesia establece normas concretas para el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo como el ayuno y la abstinencia, pero la práctica puede ampliarse durante todo el tiempo cuaresmal.

TIPOS DE AYUNO QUE SE PUEDEN PRACTICAR ESTA CUARESMA 2026

imagen-cuerpo
  • Ayuno de comida. Consiste en moderar la alimentación: abstenerse de carne, reducir porciones o evitar dulces, comida chatarra, gaseosas y el hábito de comer entre horas. No se trata de castigar el cuerpo, sino de educar la voluntad y recordar que "no solo de pan vive el hombre".
  • Ayuno de hábitos. Implica limitar o suspender redes sociales, televisión, series o el uso excesivo del celular. Este tipo de ayuno ayuda a recuperar el tiempo y la atención, orientándolos hacia la oración, la lectura espiritual o la convivencia familiar.
  • Ayuno del corazón. Va más allá de lo externo: evitar quejas, no criticar, controlar el mal genio y practicar el silencio interior. Es un ayuno de actitudes que purifica relaciones y fomenta la paciencia y la caridad.
  • Ayuno que agrada a Dios. Se concreta en obras: hacer caridad, dedicar tiempo a la oración y ayudar al prójimo. Aquí el sacrificio personal se transforma en servicio. El ayuno no se queda en la renuncia, sino que se convierte en gesto de amor.

La oración y la limosna pueden parecer más fáciles de comprender, pero el ayuno exige disciplina y claridad de intención. Puede enfocarse en alimentos, en hábitos o en actitudes. Lo esencial es que no sea una práctica vacía, sino un acto consciente orientado a la conversión.

Ofrecer el ayuno por una intención concreta: la familia, los enfermos o la paz. Esto da sentido a la renuncia. Vivido así, el ayuno deja de ser una simple privación y se convierte en un camino real de renovación interior durante la Cuaresma.

Marcela Islas
Marcela Islas

Egresada de Literaturas Hispánicas de la Universidad de Sonora, con experiencia en periodismo y turismo; pasión por la cultura, música y gastronomía.