Lo que una persona consume durante las primeras horas del día puede influir directamente en sus niveles de energía, concentración y salud metabólica. Especialistas en nutrición advierten que un desayuno rico en azúcares refinados puede provocar aumentos bruscos de glucosa en sangre, seguidos de una rápida caída que genera hambre, antojos y cansancio.
Los expertos señalan que desayunos basados en pan dulce, bebidas azucaradas o jugos industrializados generan un pico de insulina que, con el tiempo, puede afectar la sensibilidad del organismo a esta hormona y favorecer la acumulación de grasa abdominal.
¿QUÉ RECOMIENDAN LOS ESPECIALISTAS?
Expertos y organismos de salud coinciden en que la mejor opción es combinar proteína, fibra y grasas saludables durante el desayuno. Esta mezcla ayuda a que la glucosa se absorba de manera más lenta y estable, evitando cambios bruscos en los niveles de azúcar.
Entre los alimentos recomendados destacan:
- Huevos acompañados de verduras como espinaca.
- Aguacate por su contenido de grasas saludables.
- Frutos rojos como fresas, moras y arándanos.
- Avena integral.
- Yogur natural sin azúcar añadida.
- Leguminosas y alimentos ricos en proteína.
Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda incluir en el desayuno alimentos de los tres grupos del Plato del Bien Comer: frutas y verduras, cereales integrales y fuentes de proteína como huevo, lácteos o leguminosas.





