La historia de Punch: el mono bebé abandonado que ha conmovido a miles en redes

Conoce el caso del pequeño primate rescatado tras ser dejado a su suerte, cómo fue su recuperación y por qué su historia se volvió viral entre usuarios

Punch, el macaco japonés, se aferra a su peluche de orangután mientras avanza en su integración social con otros macacos.
Punch, el macaco japonés, se aferra a su peluche de orangután mientras avanza en su integración social con otros macacos.

Un pequeño macaco japonés llamado Punch se ha convertido en una sensación viral tras enfrentar una historia poco común de abandono y resiliencia. Nacido el 26 de julio de 2025 en el Zoológico y Jardín Botánico de la Ciudad de Ichikawa, ubicado en la prefectura de Chiba, Japón, este bebé macaco japonés vivió desde sus primeros momentos una dura realidad.

La madre de Punch no mostró interés en cuidar a su cría después del parto, por lo que la pequeña cría fue rechazada y abandonada poco tiempo después de nacer. Ante esta situación, el personal del zoológico intervino de inmediato para garantizar su supervivencia: al día siguiente de su nacimiento, dos cuidadores comenzaron a alimentarlo con biberón y a cuidarlo de forma manual.

Al no tener la presencia materna, Punch mostró signos de soledad y ansiedad, ya que los macacos japoneses suelen depender de la figura de la madre durante largos periodos para desarrollar habilidades sociales y emocionales.

UN PELUCHE COMO SUSTITUTO AFECTIVO

Al notar su necesidad de compañía y consuelo, los cuidadores del zoológico le dieron un peluche de orangután, escogido por su parecido físico y por su pelaje más largo, como una forma de brindarle seguridad y estímulo emocional. Punch comenzó a aferrarse al juguete, adoptándolo como su "figura materna" sustituta, y desde entonces rara vez se separa de él.

Las imágenes y videos de Punch caminando con su peluche, abrazándolo mientras duerme o trepando con él, han conmovido a miles de personas en todo el mundo.

INTEGRACIÓN COMPLICADA CON SU MANADA

El zoológico ha intentado integrar a Punch con otros macacos japoneses que habitan el recinto, un área donde conviven alrededor de 60 primates adultos. La primera vez que se introdujo al pequeño en ese grupo fue el 19 de enero de 2026.

Sin embargo, la falta de una madre que lo guiara y la ausencia de vínculos tempranos hicieron que Punch enfrentara rechazo y comportamientos agresivos por parte de algunos adultos. En varios videos se ha visto cómo otros macacos lo empujaban o ignoraban, lo que limitó su integración social en un primer momento.

A pesar de las dificultades iniciales, recientes observaciones del zoológico y de visitantes sugieren que Punch está empezando a formar vínculos sociales con otros macacos, incluyendo momentos de grooming, un gesto social clave entre primates que indica aceptación y confianza.

La historia de Punch no solo ha capturado la atención de los medios y las redes sociales, sino que ha generado empatía global y discusión sobre la importancia de los vínculos afectivos, incluso entre animales.