Un olor extraño al llegar a casa puede parecer algo menor. Pero si el aroma es similar a huevo podrido o azufre, podría tratarse de una fuga de gas. En ese momento, cada decisión es crucial.
El gas doméstico, ya sea LP o natural, no tiene olor por sí mismo. Sin embargo, las compañías le añaden una sustancia llamada mercaptano para que pueda detectarse fácilmente. Si lo hueles, no lo ignores.
Aquí te explicamos tres acciones clave que pueden marcar la diferencia.
QUÉ HACER SI HUELES GAS EN TU CASA
No prendas ni apagues interruptores
Si percibes olor a gas, evita encender o apagar luces, conectar aparatos eléctricos o usar el celular dentro del domicilio.
Un simple interruptor puede generar una chispa mínima. Si hay acumulación de gas en el ambiente, esa chispa podría provocar una explosión.
Tampoco intentes encender cerillos, velas o la estufa "para comprobar" si realmente hay fuga.
Ventila de inmediato y cierra la llave
Abre puertas y ventanas para permitir la circulación natural del aire. Esto ayuda a dispersar el gas acumulado.
Si puedes hacerlo sin ponerte en riesgo, cierra la llave de paso del tanque o del suministro. Generalmente se gira en el sentido de las manecillas del reloj para cerrarla.
Evita utilizar extractores eléctricos o ventiladores, ya que podrían generar chispas. La ventilación debe ser manual.
Sal del lugar y llama a emergencias
Si el olor es fuerte o persiste, abandona el inmueble junto con todas las personas y mascotas. Aléjate a una distancia segura.
Una vez fuera, llama al 911 o a tu compañía de gas para reportar la posible fuga. No regreses hasta que personal capacitado revise la instalación y confirme que es seguro volver.
SEÑALES DE ALERTA ADICIONALES
Además del olor característico, presta atención a:
- Silbido cerca de tuberías o tanque.
- Flama de estufa amarilla en lugar de azul.
- Mareo, dolor de cabeza o náusea dentro del inmueble.
Una fuga de gas no siempre es visible, pero casi siempre es detectable por el olor. Ante la duda, actúa con calma y rapidez. A veces, no prender la luz puede ser la decisión que te salve la vida.




