YCT-529: la píldora anticonceptiva masculina que podría revolucionar la salud reproductiva

El fármaco fue considerado seguro y bien tolerado en hombres sanos durante la fase 1 del ensayo clínico

Foto: UNAM
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Una píldora anticonceptiva masculina no hormonal ha mostrado resultados alentadores en su primer ensayo clínico en humanos. Se trata de YCT-529, una molécula diseñada para detener temporalmente la producción de espermatozoides al bloquear un mecanismo clave en los testículos relacionado con la vitamina A.

De acuerdo con el estudio "Safety and pharmacokinetics of the non-hormonal male contraceptive YCT-529", publicado en la revista Communications Medicine, el fármaco fue considerado seguro y bien tolerado en hombres sanos durante la fase 1 del ensayo clínico.

¿CÓMO ACTÚA YCT-529 EN EL ORGANISMO?

El compuesto bloquea de manera selectiva el receptor alfa del ácido retinoico (RAR-a), sustancia derivada de la vitamina A que participa en la producción de espermatozoides. El ácido retinoico es fundamental en la diferenciación de las espermatogonias, células madre que dan origen a los espermatozoides.

Al impedir la unión del ácido retinoico con su receptor en los testículos, YCT-529 interrumpe la señal necesaria para que estas células completen su proceso de maduración. El resultado es una supresión temporal de la espermatogénesis, sin alterar los niveles de testosterona ni otras hormonas.

En el ensayo participaron 16 hombres que recibieron distintas dosis orales. El estudio evaluó seguridad, tolerancia y posibles efectos en frecuencia cardiaca, estado de ánimo y deseo sexual. No se reportaron eventos adversos graves ni alteraciones hormonales clínicamente relevantes.

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EFICACIA Y BENEFICIOS POTENCIALES

Aunque esta fase no evaluó aún la eficacia anticonceptiva en humanos, estudios en animales mostraron una efectividad de entre 96 y 99% en la prevención de la fertilidad, con un efecto reversible tras suspender el tratamiento.

Al no ser hormonal, YCT-529 podría reducir riesgos asociados a métodos que sí modifican el eje hormonal. Además, ampliaría las opciones anticonceptivas y fomentaría una mayor corresponsabilidad masculina en la salud reproductiva.

Aún faltan fases clínicas para confirmar su eficacia y determinar la dosis óptima, pero YCT-529 se perfila como uno de los avances más prometedores en anticoncepción masculina de las últimas décadas.