En el marco del recibimiento de la Virgen del Rosario, procedente de Guasave, Sinaloa, una tradición que cumple una década, fiesteros indígenas de Pueblo Viejo, Navojoa, oraron por un buen año lluvioso.
José Manuel Maldonado Osuna, cobanaro mayor de Pueblo Viejo, dijo que la petición principal es el agua, debido a los recurrentes problemas y retos hídricos que presenta el sur de Sonora.
"Hay que sumarse con fe y devoción a estas oraciones por ese invaluable recurso natural, que es cada vez más importante en una región como la nuestra, vital para su desarrollo", externó.
La Virgen del Rosario fue recibida en medio de cantos tradicionales y la danza del pascola, en un encuentro que refrenda lazos, identidad cultural y religiosa entre ambas localidades, así como esperanza ante los problemas de la sequía.
El evento incluyó una misa solemne y un recorrido simbólico que tuvo como punto significativo el Pozo de Agua Potable número 8, donde el santo patrono de Pueblo Viejo, San Juan Bautista, recibió a la llamada "Virgen Peregrina".
"Vivimos una jornada en la que reafirmamos una herencia cultural y profunda devoción mariana, consolidando a Navojoa como punto de partida de una peregrinación que cada año renueva la esperanza de su gente", resaltó Maldonado Osuna.
"La Virgen del Rosario, venerada tanto en Sinaloa como en comunidades del sur de Sonora, simboliza un lazo espiritual que atraviesa fronteras regionales y fortalece la fe de los fieles que participan en estas celebraciones desde hace varios años", añadió.
.Asimismo, en el marco del evento, se anunció la entrega oficial de un nuevo tejabán en el patio del Templo de San Juan Bautista, lo que fortalecerá las actividades religiosas y comunitarias.




