La prolongada sequía que azota al sur de Sonora se ha consolidado como uno de los principales desafíos para la región en los últimos años, afectando de manera directa no solo al campo, sino también al abasto de agua en las ciudades.
La falta de lluvias constantes, sumada a las altas temperaturas y a la sobreexplotación de los recursos hídricos, ha provocado un desgaste progresivo en los niveles de almacenamiento de las presas que integran la cuenca del río Yaqui.
NIVEL DE LAS PRESAS DE LA CUENCA DEL RÍO YAQUI
De acuerdo con el reporte oficial emitido este miércoles 8 de abril, el almacenamiento conjunto de los embalses alcanza los mil 537.2 millones de metros cúbicos (Mm³), lo que representa un incremento de 535.9 Mm³ en comparación con el mismo periodo de 2025. Sin embargo, este aumento no logra revertir el panorama de escasez, ya que el sistema apenas se encuentra al 21.9 por ciento de su capacidad total.
Este nivel sigue siendo insuficiente para asegurar el suministro de agua tanto para el sector agrícola como para el uso urbano, en una región donde la disponibilidad del recurso es clave para la actividad económica.
ESTADO ACTUAL DE LAS PRESAS
El informe detalla que las principales presas presentan condiciones contrastantes, aunque ninguna alcanza niveles óptimos.
- La presa La Angostura es la que registra la mejor situación, con 387.9 Mm³ almacenados, equivalentes al 50.8 por ciento de su capacidad. Además, reporta una aportación de 5.37 metros cúbicos por segundo, aunque sin lluvias recientes que impulsen su recuperación.
- La presa El Novillo concentra el mayor volumen con 618.6 Mm³; sin embargo, esto apenas representa el 20.5 por ciento de su capacidad total. A la fecha, no se reportan aportaciones ni precipitaciones recientes en esta zona.
- La presa El Oviáchic, con 531.5 Mm³, lo que equivale al 16.5 por ciento de su capacidad. Este embalse presenta una aportación de 4.45 metros cúbicos por segundo, también sin registro de lluvias recientes.
En conjunto, las presas de la cuenca del río Yaqui registran una aportación de 9.82 metros cúbicos por segundo, cifra que refleja una recuperación limitada ante la falta de precipitaciones.
Pese al incremento anual en el volumen almacenado, la ausencia de lluvias recientes y los bajos porcentajes de capacidad mantienen en alerta a las autoridades y productores, quienes dependen de estos embalses para sostener las actividades agrícolas y el suministro de agua en las ciudades.




