Muere inesperadamente la Dra. Laura Pérez Michel, destacada oncóloga y fundadora del Grupo Médico San José

Comunidad médica despide a especialista reconocida por su trayectoria, compromiso con pacientes y aportaciones a la atención hospitalaria en Sonora

La Dra. Laura Pérez Michel fue reconocida por su trayectoria médica, su vocación de servicio y su cercanía con pacientes en Ciudad Obregón.
La Dra. Laura Pérez Michel fue reconocida por su trayectoria médica, su vocación de servicio y su cercanía con pacientes en Ciudad Obregón.

La comunidad médica de Ciudad Obregón, Sonora se encuentra de luto tras el fallecimiento de la Dra. Laura Pérez Michel, destacada oncóloga, Subdirectora Médica y Socia Fundadora del Grupo Médico San José.

A través de un mensaje oficial, la institución lamentó profundamente su partida, resaltando la huella invaluable que dejó tanto al interior del hospital como en la atención de cientos de pacientes que acompañó a lo largo de su trayectoria profesional.

La Dra. Pérez Michel fue reconocida no solo por su compromiso con la medicina, sino también por su calidad humana y vocación de servicio. Durante años participó activamente en las caravanas rosas enfocadas en la lucha contra el cáncer de mama, donde contribuyó a la concientización, prevención y acompañamiento de mujeres que enfrentaban esta enfermedad, dejando una marca importante en la promoción de la salud en la región.

En su ejercicio profesional, se desempeñó como oncóloga, especialidad en la que atendió a pacientes con distintos tipos de cáncer, acompañándolos de manera cercana en cada etapa de su tratamiento. Su enfoque no se limitaba al aspecto clínico, ya que procuraba brindar apoyo emocional tanto a los pacientes como a sus familias, entendiendo la complejidad que implica enfrentar este tipo de diagnósticos.

Asimismo, como especialista en medicina interna, ofrecía una atención integral, evaluando de forma completa el estado de salud de cada persona. Esta doble formación le permitió abordar los padecimientos desde una visión más amplia, considerando no solo la enfermedad principal, sino también otros factores que inciden en la calidad de vida del paciente, lo que la distinguió por su trato humano y profesionalismo.

Su labor trascendió más allá del consultorio. Colegas, amigos y pacientes coinciden en que su empatía, cercanía y entrega marcaron la diferencia en momentos difíciles, convirtiéndola en una figura querida y respetada dentro de la comunidad médica y entre quienes tuvieron la oportunidad de conocerla.

Hoy, su legado permanece vivo en cada historia que tocó, en cada paciente que encontró esperanza en su atención y en el ejemplo de dedicación que deja a las nuevas generaciones de médicos. Su partida deja un vacío profundo en Ciudad Obregón, pero también el recuerdo de una vida entregada con pasión, compromiso y humanidad al cuidado de los demás.