Transportistas de carga del sur de Sonora manifestaron su rechazo y preocupación ante el aumento del precio del diésel, el cual representará un fuerte impacto en sus costos de operación.
José Irene Wilson Antelo, dirigente de la Alianza de Transportistas El Sombrerito 64, señaló que en carretera el precio del combustible ya supera los 30 pesos por litro. Explicó que dicha alza, de más de dos pesos en promedio, está relacionada con factores internacionales ligados al precio del petróleo, especialmente por los conflictos en Medio Oriente y los problemas en rutas estratégicas del comercio energético.
Indicó que el encarecimiento del crudo suele provocar incrementos en diversos derivados como aceites, lubricantes y llantas, lo que podría generar una cadena de aumentos que afectaría aún más la operación del transporte de carga.
Asimismo, Wilson Antelo advirtió sobre la posibilidad de que el Gobierno Federal reduzca o ajuste el estímulo fiscal aplicado al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), lo que representaría un doble impacto económico. "Es un doble golpe a la economía, ya que por un lado pagamos más al cargar combustible y, por el otro, se reduce el estímulo fiscal", añadió.
Dijo que esta situación también complica la deducibilidad de impuestos para las empresas, ya que al disminuir el beneficio fiscal también se reduce el monto que pueden acreditar ante las autoridades hacendarias. Agregó que lo ideal sería ajustar las tarifas de los fletes para compensar el incremento, pero reconoció que muchos clientes se resisten a aceptar nuevos costos. "De momento, el transportista es quien absorbe todos estos gastos", lamentó.
Por último, criticó que los incrementos se presenten de manera simultánea en distintas estaciones de servicio, lo que limita la competencia y termina afectando directamente a los consumidores y transportistas de la región.
"Así sea uno o dos pesos de aumento, es un fuerte golpe": José Irene Wilson




