Como parte de las actividades culturales celebradas en la Plaza Miguel Hidalgo de Esperanza, Sonora, se realizó la presentación del libro 77 veces. Perdonar para sanar, del autor Jorge Núñez Pacheco, en un encuentro que reunió a lectores interesados en el crecimiento personal y espiritual.
El evento se desarrolló en el escenario principal de la Plaza de Esperanza, donde la obra fue comentada y presentada por Lorena Gómez, quien destacó la profundidad del mensaje y la manera cercana en que el autor aborda uno de los temas más complejos de la experiencia humana: el perdón.

REFLEXIÓN PROFUNDA SOBRE EL PERDÓN
77 veces. Perdonar para sanar propone un análisis del proceso humano del perdón como un camino hacia la sanación interior. A lo largo de sus páginas, el autor invita al lector a comprender que perdonar no significa simplemente olvidar o justificar lo ocurrido, sino liberar el corazón de cargas emocionales que impiden avanzar.
La obra explora el verdadero significado del perdón y cuestiona las ideas erróneas que suelen rodearlo. El padre Jorge Núñez Pacheco explicó por qué, aun sabiendo que perdonar puede ser liberador, muchas veces resulta tan difícil otorgarlo o incluso recibirlo.
Uno de los aspectos destacados durante la presentación fue el lenguaje sencillo y práctico con el que está escrito el libro, lo que permite que cualquier lector pueda identificarse y reflexionar sobre sus propias experiencias.
El autor comparte vivencias, luchas internas y aprendizajes que refuerzan la idea de que el perdón es un acto que beneficia primero a quien lo concede, al aliviar el rencor, la amargura y abrir la posibilidad de vivir con mayor paz interior.

DERRIBANDO MITOS
Entre los temas clave que aborda la obra se encuentra la diferencia entre perdonar y olvidar, así como la importancia de reconocer el dolor para poder transformarlo. El libro plantea que el perdón no es un gesto mágico, sino una herramienta de crecimiento personal y emocional que requiere conciencia y decisión.
77 veces. Perdonar para sanar se presenta como una invitación a mirar hacia el interior, reconocer heridas y comprender que el acto de perdonar puede convertirse en un punto de partida para una sanación más profunda y duradera.




