El gol de Julián Quiñones que selló la victoria de México sobre Ecuador en la Copa del Mundo 2026 desató la euforia de miles de aficionados dentro del Estadio Azteca y en distintos puntos del país.
Sin embargo, además de celebrar el pase del Tricolor a los octavos de final, las redes sociales se llenaron de publicaciones que aseguraban que el festejo había provocado un supuesto microsismo en la Ciudad de México.
La versión comenzó a circular luego de que la Plataforma Digital de Alertamiento y Gestión Integral de Riesgos de México informara que una estación sismológica ubicada en las inmediaciones del Estadio Azteca registró una vibración artificial justo en el momento de la anotación del delantero mexicano.
La estación Raspberry Shake detectó una señal de alta intensidad coincidente con el gol, lo que rápidamente dio pie a especulaciones sobre un posible movimiento telúrico. No obstante, especialistas aclararon que el fenómeno registrado no corresponde a un sismo.
¿El gol de Quiñones provocó un sismo?
La respuesta es no. Aunque los instrumentos sí registraron una vibración del terreno, esta fue ocasionada por la celebración masiva de los aficionados y no por actividad tectónica.
El investigador del Instituto de Geofísica de la UNAM, Arturo Iglesias, ya había explicado en declaraciones realizadas en 2018 que este tipo de registros son completamente normales cuando miles de personas saltan y celebran de manera simultánea.
De acuerdo con el especialista, los sismógrafos poseen una sensibilidad suficiente para detectar alteraciones muy pequeñas del suelo, incluso aquellas generadas por la actividad humana.
En ese sentido, explicó que hasta el salto de una persona cerca del instrumento puede ser captado por el equipo, aunque ello no representa un evento sísmico.
¿Por qué el sismógrafo registró el festejo en el Estadio Azteca?
Los sismógrafos están diseñados para captar cualquier movimiento del terreno, sin importar si su origen es natural o artificial.
Durante el partido entre México y Ecuador, la celebración simultánea de decenas de miles de personas dentro y alrededor del Estadio Azteca generó una vibración suficiente para ser registrada por la estación Raspberry Shake instalada cerca del inmueble mundialista.
La intensidad de este tipo de señales depende de diversos factores, entre ellos:
- La cercanía del sismógrafo al lugar donde ocurre el evento.
- La cantidad de personas concentradas.
- La sincronía con la que se producen los movimientos.
- Las características del terreno donde está instalado el sensor.
Por ello, aunque el registro llamó la atención y se viralizó rápidamente, las autoridades y especialistas enfatizaron que no existió ningún reporte oficial de actividad sísmica relacionado con el gol de Julián Quiñones.
No es la primera vez que ocurre este fenómeno durante un Mundial
El fenómeno ya tiene antecedentes. Durante el Mundial de Rusia 2018, el histórico gol de Hirving "Chucky" Lozano frente a Alemania también fue detectado por estaciones de monitoreo sísmico en la Ciudad de México.
En aquella ocasión, el registro fue atribuido al salto simultáneo de miles de aficionados que celebraban la anotación, situación muy similar a la ocurrida ahora durante el Mundial 2026.
Lejos de tratarse de un temblor, estos registros reflejan la enorme sensibilidad de los equipos de monitoreo y el impacto que puede generar una multitud celebrando al mismo tiempo.
México espera rival en los octavos de final
Tras eliminar a Ecuador, la Selección Mexicana ya aseguró su lugar en los octavos de final de la Copa del Mundo 2026, instancia que también disputará en el Estadio Azteca.
El próximo rival del Tricolor saldrá del enfrentamiento entre Inglaterra y República Democrática del Congo. Mientras los ingleses parten como favoritos, la selección africana se ha convertido en una de las revelaciones del torneo tras empatar con Portugal y vencer a Uzbekistán.
Con la ilusión renovada y el respaldo de su afición, México buscará dar un paso más hacia un histórico boleto a los cuartos de final del Mundial.





