El gobierno federal mantiene bajo revisión el impacto ambiental ocasionado por el derrame de hidrosulfuro de sodio registrado en Naco, Sonora, luego de que un accidente ferroviario provocara la liberación de este material. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que dependencias ambientales trabajan en el análisis de la zona para determinar las medidas que deberán aplicarse.
Durante su conferencia, la mandataria explicó que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) son las encargadas de revisar las condiciones del lugar afectado y establecer las acciones correspondientes conforme a los resultados de las evaluaciones.
El incidente se registró tras el descarrilamiento de un tren de carga en Naco, donde se reportó la fuga de alrededor de 60 mil litros de hidrosulfuro de sodio, un compuesto utilizado en procesos industriales. Tras el accidente, autoridades activaron protocolos de atención y vigilancia para revisar posibles daños en el entorno.
Además de la evaluación ambiental en Naco, la presidenta abordó los pendientes relacionados con la reparación de daños por la contaminación del río Sonora, un caso en el que está involucrado Grupo México tras el derrame ocurrido en 2014.
La presidenta agregó que los trabajos relacionados con el río Sonora continuarán como parte de los compromisos de reparación, mientras que en Naco las autoridades ambientales deberán concluir los estudios técnicos para determinar las medidas de atención y recuperación necesarias.
El descarrilamiento que provocó el derrame mantiene bajo vigilancia a la zona de Naco, mientras las autoridades continúan con las labores de inspección y limpieza para determinar el nivel de afectación. Los resultados de los análisis permitirán definir si serán necesarias acciones adicionales para garantizar la seguridad ambiental y de los habitantes cercanos al sitio del accidente.




