La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, evitó emitir una opinión sobre la petición realizada por la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, quien solicitó que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sea entregado a autoridades de Estados Unidos ante señalamientos de presuntos vínculos con grupos criminales.
Durante un encuentro con medios de comunicación, la mandataria fue cuestionada sobre las declaraciones de Campos. Sin embargo, señaló que no respondería al planteamiento para evitar caer en lo que calificó como "propaganda política".
La solicitud de la gobernadora surgió en medio de un contexto de debate sobre la estrategia de seguridad en el país y los señalamientos realizados contra diversos actores políticos.
Por otra parte, Maru Campos también expresó su preocupación respecto a las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que podrían verse afectadas por una presunta falta de acciones del gobierno federal contra la delincuencia organizada.
Al respecto, Sheinbaum rechazó que exista un riesgo para el acuerdo comercial y aseguró que las conversaciones relacionadas con el tratado continúan desarrollándose de manera favorable.
"Va bien", respondió la presidenta al ser cuestionada sobre el estado de las negociaciones, al tiempo que sostuvo que los temas comerciales y los asuntos de seguridad corresponden a ámbitos distintos.
La mandataria reiteró que su administración mantiene comunicación con las autoridades estadounidenses en diversos temas de interés bilateral y que el proceso relacionado con el T-MEC sigue su curso sin contratiempos.





