La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que no existe justificación para un incremento en el precio de la tortilla, luego de que se advirtiera sobre un posible aumento de hasta cuatro pesos por kilo en distintas regiones del país.
Durante su posicionamiento, la mandataria fue clara al rechazar cualquier alza en este producto básico para millones de familias mexicanas.
"No hay ninguna razón para que suba el precio de la tortilla", afirmó, al tiempo que subrayó que actualmente los granos de maíz se encuentran en uno de sus niveles más bajos de precio.
Sheinbaum también lanzó un llamado directo a los comercializadores, señalando que no deben aprovechar el contexto internacional para justificar incrementos injustificados.
"Ningún comercializador de productos se puede aprovechar de una situación internacional para subir el precio del producto", sentenció Sheinbaum.
¿DE DÓNDE SURGE LA ADVERTENCIA DE AUMENTO AL PRECIO DE LA TORTILLA?
La reacción de la presidenta se da luego de que el Consejo Nacional de la Tortilla informara que el precio de este alimento podría subir entre dos y cuatro pesos por kilo a partir del 15 de abril.
De acuerdo con Homero López, esta posible alza responde al incremento en el costo de la harina, así como a otros insumos clave en la producción, como el gas, el transporte y materiales de empaque.
El líder del sector explicó que existe un déficit cercano al 16 por ciento en los costos operativos, lo que obligaría a los productores a ajustar el precio final. "Si hablamos de un precio promedio de 22 pesos por kilo, el impacto podría ser de entre dos y cuatro pesos", detalló.
PRECIO LIBERADO Y PRESIÓN EN EL SECTOR
Uno de los puntos clave en esta discusión es que el precio de la tortilla en México está liberado, es decir, cada establecimiento fija su propio costo.
En ese sentido, López aclaró que la Procuraduría Federal del Consumidor no tiene facultades para imponer precios, aunque muchos comerciantes evitan incrementos por temor a sanciones.
Además, el representante del sector señaló que desde hace más de una década enfrentan problemas como la competencia desleal de vendedores informales, el aumento en combustibles y los ajustes salariales, factores que presionan la estabilidad del precio.
Incluso mencionó que, en entidades como Ciudad de México y Estado de México, donde el kilo de tortilla ya ronda entre los 22 y 24 pesos, los costos han ido en aumento en rubros como gas, fletes y refacciones.
GOBIERNO PIDE EVITAR ABUSOS EN LA CANASTA BÁSICA
Ante este panorama, el Gobierno federal señala que no hay condiciones reales que justifiquen un aumento en el precio de la tortilla. La administración de Sheinbaum insiste en que se debe garantizar la estabilidad de este alimento esencial y evitar prácticas que afecten directamente el bolsillo de la población.
Mientras tanto, el sector productor mantiene su postura sobre los costos crecientes, dejando abierta una tensión entre autoridades y comerciantes que podría impactar en el corto plazo a uno de los productos más importantes de la canasta básica en México.




