Sarampión: ¿La vacuna que recibiste de niño aún te protege?

Especialistas explican cuánto tiempo dura la inmunización aplicada en la infancia y en qué casos conviene revisar el esquema ante posibles brotes

La inmunización aplicada en la infancia ofrece alta efectividad y es clave para prevenir brotes en la edad adulta
La inmunización aplicada en la infancia ofrece alta efectividad y es clave para prevenir brotes en la edad adulta

La reciente aparición de brotes en distintas regiones ha reavivado una duda común entre adultos: ¿la vacuna aplicada en la infancia contra el sarampión sigue siendo efectiva con el paso de los años? Especialistas en salud pública explican que, en la mayoría de los casos, la respuesta es sí.

La vacuna contra el sarampión suele aplicarse en la infancia como parte de la triple viral, que también protege contra rubéola y paperas. De acuerdo con organismos sanitarios internacionales, una sola dosis ofrece una protección cercana al 93 por ciento, mientras que el esquema completo de dos dosis alcanza aproximadamente el 97 por ciento de efectividad.

Los expertos señalan que cuando se cuenta con el esquema completo, la inmunidad suele ser duradera y puede extenderse prácticamente durante toda la vida.

¿CUÁNDO PODRÍA SER NECESARIO REVISAR TU ESQUEMA?

Aunque no es común requerir refuerzos en la adultez, existen situaciones en las que conviene verificar el historial de vacunación. Por ejemplo:

  • Personas que no cuentan con comprobante de vacunación.
  • Adultos que solo recibieron una dosis.
  • Trabajadores del sector salud.
  • Viajeros a países o zonas con brotes activos.

En estos casos, un profesional de la salud puede recomendar la aplicación de una dosis adicional o solicitar un análisis de sangre para medir anticuerpos y confirmar la inmunidad.

EL SARAMPIÓN NO ES UNA ENFERMEDAD LEVE

El sarampión es altamente contagioso y puede provocar complicaciones graves, especialmente en menores de edad y personas con sistemas inmunológicos debilitados. Antes de la vacunación masiva, era una de las principales causas de mortalidad infantil a nivel mundial.

Autoridades sanitarias insisten en que mantener los esquemas completos es clave para evitar nuevos brotes y proteger a quienes no pueden vacunarse por razones médicas.

Si tienes dudas sobre tu protección, revisar tu cartilla de vacunación o acudir a una unidad médica puede ayudarte a confirmar si aún estás cubierto.

UN LLAMADO A LA PREVENCIÓN

Mantener los esquemas de vacunación completos no solo es una decisión personal, sino un acto de responsabilidad colectiva. Vacunarse y verificar la protección ayuda a evitar brotes y protege a quienes, por razones médicas, no pueden recibir la vacuna. Informarse y actuar a tiempo puede marcar la diferencia entre la prevención y el riesgo innecesario.