Reforma laboral 40 horas en México avanza sin asegurar dos días de descanso

Aprobación unánime en el Senado impulsa reducción de jornada, pero mantiene esquema laboral que no garantiza fines de semana libres

Reforma laboral 40 horas en México avanza sin asegurar dos días de descanso

La reforma para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales en México dio un paso clave tras ser aprobada por unanimidad en el Senado. Sin embargo, el dictamen ha generado inconformidad, ya que no incluye de forma explícita la garantía de dos días de descanso por semana, una de las principales demandas de los trabajadores.

JORNADA DE 40 HORAS SIN CAMBIO EN DESCANSOS

Con el respaldo de 104 senadores, la propuesta incorpora la reducción de horas en la Ley Federal del Trabajo, pero conserva el modelo actual de seis días laborales por uno de descanso. Esto significa que, aunque se trabajarán menos horas, no necesariamente habrá más días libres.

El proyecto será ahora discutido en la Cámara de Diputados, donde se anticipa un debate enfocado en la distribución de la jornada y la posibilidad de establecer una semana laboral de cinco días.

La falta de este cambio ha provocado críticas tanto de trabajadores como de algunos legisladores, quienes consideran que la reforma queda incompleta sin garantizar descansos adicionales.

IMPLEMENTACIÓN GRADUAL Y NUEVAS REGLAS LABORALES

La reducción de la jornada será progresiva hasta 2030, con un calendario que inicia en 48 horas en 2026 y disminuye gradualmente hasta alcanzar las 40 horas.

Además, la reforma introduce nuevas disposiciones sobre horas extra: deberán pagarse al doble, no podrán exceder 12 horas semanales y estarán limitadas a cuatro días. Si se supera este límite, el pago será triple.

También se establece la obligación de llevar un registro electrónico de las jornadas laborales, con el objetivo de mejorar la transparencia y facilitar la supervisión.

Durante la discusión, incluso se registraron protestas dentro del Senado por la omisión del descanso de dos días. Legisladores adelantaron que buscarán ajustes en la siguiente etapa.

Aunque representa un avance histórico en materia laboral, la reforma deja abierta una discusión clave: si reducir horas será suficiente sin modificar la estructura de los días de trabajo.