PRI acusa a Morena de "narcopartido" tras cargos de EEUU contra Rubén Rocha Moya

Señalamientos internacionales por crimen organizado desatan choque político y elevan presión sobre autoridades y figuras públicas mexicanas

El partido también responsabilizó a Morena del clima de inseguridad en el país.
El partido también responsabilizó a Morena del clima de inseguridad en el país.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) lanzó una dura acusación contra Morena al calificarlo como un "narcopartido", luego de que autoridades de Estados Unidos presentaran cargos por narcotráfico y delitos relacionados con armas contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como contra otros funcionarios y exfuncionarios.

A través de un comunicado difundido en su cuenta oficial de X, el PRI aseguró que estas imputaciones representan evidencia de presuntos vínculos entre integrantes del partido gobernante y el crimen organizado, lo que, afirmó, confirma una problemática que afecta a millones de mexicanos.

ACUSACIONES DESDE ESTADOS UNIDOS

La acusación fue anunciada por el fiscal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, junto con el administrador de la DEA, Terrance C. Cole. Ambos informaron sobre el inicio de un proceso formal contra Rocha Moya y otras nueve personas, quienes presuntamente habrían participado en una red de narcotráfico y tráfico de armas.

De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, los señalados habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa en actividades ilícitas. Entre los nombres incluidos destacan funcionarios en activo y exservidores públicos de distintos niveles, lo que amplía el alcance del caso y su impacto político.

PRI EXIGE INVESTIGACIÓN Y DETENCIONES

En su posicionamiento, el PRI afirmó que la violencia, el control territorial del narcotráfico y la impunidad "no son casualidad", sino resultado, según acusó, de una presunta tolerancia o encubrimiento por parte del gobierno actual.

El partido también responsabilizó a Morena del clima de inseguridad en el país y exigió una investigación exhaustiva, así como la detención inmediata de todos los implicados en la acusación.

Este pronunciamiento se da en medio de un contexto de creciente tensión política, luego del anuncio oficial de las autoridades estadounidenses. El caso no solo intensifica el debate sobre seguridad y combate al crimen organizado, sino que también podría tener repercusiones en el escenario político nacional en los próximos meses.