La Ciudad de México inició una nueva etapa en infraestructura urbana con la instalación de sanitarios públicos inteligentes que buscan dejar atrás los problemas históricos de suciedad y abandono en este tipo de espacios.
El proyecto contempla módulos automatizados con tecnología enfocada en higiene, accesibilidad y seguridad para residentes y visitantes.
En una primera fase, el gobierno capitalino puso en marcha una red de 26 baños de alta tecnología, considerada una de las más amplias de América Latina. Actualmente ya operan los primeros siete módulos en zonas de alta afluencia de la alcaldía Cuauhtémoc.
Los primeros sanitarios se ubican en puntos estratégicos como la Zona Rosa, inmediaciones del Monumento a la Revolución, Jardín del Arte en Sullivan y frente a la Biblioteca de México, en Balderas.
LIMPIEZA AUTOMÁTICA Y TIEMPO LÍMITE
Uno de los elementos más llamativos del proyecto es su sistema de funcionamiento automatizado. Cada usuario contará con un máximo de nueve minutos para utilizar las instalaciones; al concluir el tiempo establecido se activará una alerta sonora.
Además, el sistema realizará una limpieza automática de la taza sanitaria inmediatamente después de cada uso. Como medida adicional de higiene, tras cinco servicios consecutivos el módulo ejecutará una sanitización profunda de todo el espacio.
La infraestructura también incorpora sensores, iluminación eficiente, sistemas para ahorro de agua y accesibilidad universal. Incluso algunos módulos contarán con áreas destinadas para la atención de bebés.
El costo por acceso será de siete pesos por uso y podrá pagarse mediante efectivo, tarjetas bancarias, programas sociales o la Tarjeta de Movilidad Integrada. Durante el periodo de prueba, algunos módulos funcionarán gratuitamente hasta el 8 de junio.

SEGURIDAD Y VIGILANCIA EN LOS MÓDULOS
El programa también contempla un esquema especial de vigilancia para reducir riesgos y reforzar la seguridad de los usuarios.
Autoridades informaron que participarán diversas instituciones, entre ellas cuerpos de seguridad, monitoreo urbano y atención turística, además de mantener coordinación con comerciantes y vecinos de las zonas cercanas.
La estrategia busca garantizar que los nuevos espacios permanezcan iluminados, supervisados y en condiciones adecuadas para quienes utilicen este nuevo modelo de baños públicos en la capital.






