La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, aseguró que se ha convertido en un "buen chivo expiatorio" para Morena, luego de los señalamientos y el amago de impulsar un juicio político en su contra tras la marcha realizada el fin de semana en la entidad.
En entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula, la mandataria estatal afirmó que el fracaso de la movilización convocada por simpatizantes de Morena refleja el descontento de los chihuahuenses con la llamada Cuarta Transformación.
"Se buscan excusas y pretextos para cubrir incumplimientos y crisis, pero eso fue la respuesta de los chihuahuenses hacia Morena", declaró.
CRITICA DIFERENCIAS ENTRE GOBIERNOS
Campos Galván también respondió a las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien pidió respetar la libertad de manifestación en Chihuahua tras los hechos del fin de semana.
La gobernadora cuestionó que, mientras se habla de libre expresión, productores agrícolas que buscaban apoyo para subsidios de maíz y frijol habrían sido detenidos antes de llegar al Zócalo capitalino.
Además, sostuvo que existen "raseros diferentes" para evaluar a mandatarios de oposición frente a gobernadores afines a Morena, al mencionar al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
NIEGA OPERACIÓN DE AGENTES EXTRANJEROS
Sobre las acusaciones relacionadas con la supuesta presencia de agentes de la CIA en Chihuahua, Maru Campos negó haber autorizado operaciones de corporaciones extranjeras en territorio estatal.
Explicó que la cooperación con agencias internacionales se realiza únicamente bajo protocolos oficiales y con conocimiento del Gobierno federal y de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
"Los agentes extranjeros nunca están operativamente en el estado ni en suelo mexicano", afirmó la mandataria, quien insistió en que no existe ningún permiso otorgado por su administración para actividades de agentes estadounidenses en Chihuahua.




