En la madrugada del lunes 23 de febrero, en el fraccionamiento Praderas de Guamúchil, Sinaloa, un incendio devastó por completo una vivienda familiar tras una fuerte explosión que se escuchó en varias cuadras.
El siniestro provocó que nueve personas se vieran expuestas a fuego y humo, dejando pérdidas materiales totales y heridas de diversa gravedad. En medio de ese caos, Marbella "C.", una adolescente de apenas 13 años, se convirtió en la principal protagonista del rescate familiar.

Al activarse las alarmas por el estruendo y el humo, la joven rápidamente evaluó la situación y ayudó a sus hermanos y a su madre a salir de su habitación segura.
Sin embargo, al notar que su tía y sus primos pequeños de 3 y 4 años estaban atrapados en la sala, Marbella regresó al área envuelta en humo y peligro extremo para sacarlos a salvo. Su determinación fue clave para evitar una tragedia aún mayor dentro de la familia.
ESTADO DE SALUD Y ATENCIÓN MÉDICA DE LOS AFECTADOS
Mientras algunos miembros de la familia lograron huir de la casa por la parte trasera y escalar hacia la vivienda vecina con ayuda de vecinos, otros sufrieron quemaduras graves y fueron trasladados de inmediato a distintos hospitales.
El adulto mayor propietario de la vivienda y el menor de 3 años permanecen internados en el IMSS de Los Mochis, mientras que otros menores reciben atención intensiva en el IMSS de Culiacán.
La madre de los pequeños, con lesiones severas, fue llevada al IMSS de Ciudad Obregón para atención especializada, y uno de los menores más graves podría ser trasladado a un hospital en Estados Unidos bajo supervisión médica.
Los hermanos que resultaron con lesiones leves han quedado al cuidado de familiares, pero la familia enfrenta ahora una crisis humanitaria: perdieron prácticamente todas sus pertenencias y dependen del apoyo comunitario para reconstruir su vida.
La historia de Marbella es un ejemplo de coraje y responsabilidad en circunstancias extremas, y sigue siendo un rayo de esperanza en medio de la tragedia.




