La muerte de Noemí del Carmen Merlín Domínguez ha provocado indignación entre sus familiares, quienes piden que el caso no sea tratado como un accidente de tránsito, sino como un presunto feminicidio derivado de un historial de violencia de género.
De acuerdo con la versión presentada por sus allegados, la mujer perdió la vida en el fraccionamiento La Herradura, en Veracruz, luego de un conflicto con su pareja sentimental, Lázaro Eduardo "N", conocido como "El Tello".
Según el testimonio de la familia, la discusión escaló hasta que el hombre presuntamente obligó a Noemí a subir a un tráiler. Momentos después, la mujer intentó escapar de la unidad; sin embargo, fue alcanzada y arrollada por el vehículo de carga, sufriendo lesiones que le ocasionaron la muerte.
Tras lo ocurrido, el conductor abandonó el lugar. Horas más tarde fue localizado y detenido por elementos de la Guardia Nacional en la caseta de La Antigua, donde quedó a disposición de las autoridades para el inicio de las investigaciones.
La hija de la víctima, Denisse Itzel Vergara Merlín, aseguró que el ataque no fue un hecho fortuito y sostuvo que existen antecedentes que demuestran un patrón de agresiones dentro de la relación. Explicó que su madre había sufrido amenazas y episodios de violencia con anterioridad, además de que contaba con una denuncia formal y medidas de protección que, afirmó, no fueron suficientes para evitar el desenlace.
La joven hizo un llamado a las autoridades para que el proceso judicial considere todos los antecedentes del caso y se garantice justicia para su madre. Señaló que la familia teme que la defensa del imputado busque presentar los hechos como un accidente para obtener beneficios durante el proceso.
Por su parte, el abogado de los familiares, Juan Francisco López Pérez, informó que la Fiscalía ya formuló la imputación por el delito de feminicidio y expresó su confianza en que el juez mantenga la medida cautelar de prisión preventiva mientras continúan las investigaciones.
El caso ha reavivado el debate sobre la atención que reciben las mujeres que denuncian violencia familiar y la efectividad de las medidas de protección, especialmente cuando existen antecedentes de amenazas que podrían escalar hasta convertirse en hechos fatales.





