La elección presidencial de 2006 volvió a ocupar un lugar en el debate político nacional luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum respondiera a una publicación realizada por el expresidente Felipe Calderón, quien recordó el triunfo que obtuvo hace dos décadas en las urnas.
Durante su conferencia matutina, la titular del Ejecutivo federal sostuvo que aquel proceso electoral no reflejó la voluntad de la ciudadanía y aseguró que existieron acciones que alteraron el resultado final.
Entre los señalamientos, mencionó que hubo modificaciones en las cifras asentadas en algunas actas de casilla, situación que, afirmó, benefició al entonces candidato del Partido Acción Nacional.
Sheinbaum, también hizo referencia al papel que desempeñó Elba Esther Gordillo, quien en ese momento encabezaba el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
De acuerdo con la presidenta, existió un acuerdo político entre la exdirigente magisterial y Calderón que permitió la participación de integrantes del magisterio en tareas relacionadas con la operación electoral, un hecho que, aseguró, influyó en el desarrollo de la contienda.
Las declaraciones surgieron como respuesta a un mensaje difundido por Calderón en redes sociales, donde recordó el aniversario de la elección de 2006 y defendió la legitimidad de su victoria. Sin embargo, la mandataria insistió en que ese episodio sigue siendo uno de los momentos más cuestionados de la historia democrática reciente del país.
El proceso electoral de aquel año estuvo marcado por una diferencia mínima entre los dos candidatos punteros, lo que derivó en una serie de impugnaciones, movilizaciones ciudadanas y la exigencia de un recuento total de los votos.
Aunque las autoridades electorales validaron oficialmente los resultados y confirmaron a Calderón como presidente electo, el desenlace dejó una profunda división política que, dos décadas después, continúa siendo motivo de discusión.





