Un reciente estudio científico sobre la Falla de San Andrés y la Falla de San Jacinto ha generado interés entre especialistas y ciudadanos debido a los altos niveles de tensión tectónica detectados en algunos segmentos del sur de California. Sin embargo, los investigadores aclaran que sus hallazgos no representan una predicción de un terremoto inminente ni una alerta para estados del noroeste de México.
La investigación fue publicada el pasado 3 de junio de 2026 en la revista especializada Journal of Geophysical Research: Solid Earth. El trabajo reconstruyó cerca de mil años de actividad sísmica con el objetivo de comprender cómo se ha acumulado y transferido la tensión entre ambos sistemas de fallas geológicas.
NUEVO ESTUDIO ENCIENDE ALERTAS POR LA FALLA DE SAN ANDRÉS
Los científicos desarrollaron un modelo físico en cuatro dimensiones para analizar la evolución de la tensión en la corteza terrestre. Para ello recurrieron a diversas fuentes de información, entre ellas registros paleosísmicos, fechamientos mediante radiocarbono, evidencia obtenida de anillos de árboles y documentos históricos relacionados con rupturas del terreno.
Los resultados mostraron una tensión estimada de 3.6 megapascales en el segmento San Jacinto-Bernardino, una cifra superior a las registradas durante el periodo de mil años estudiado. En tanto, el tramo conocido como Mojave Sur de la Falla de San Andrés presentó una tensión calculada de 2.8 megapascales.
De acuerdo con los autores, la similitud en los niveles de tensión observados podría favorecer que una eventual ruptura sísmica se extienda entre ambas fallas. No obstante, subrayan que se trata únicamente de un escenario posible y no de una confirmación de que vaya a ocurrir un terremoto en el corto plazo.
¿EXISTE UNA ALERTA PARA MÉXICO?
Pese a la difusión que ha tenido el estudio, los investigadores no emitieron ninguna alerta para los estados mexicanos de Baja California, Baja California Sur, Sonora o Sinaloa.
El documento se enfoca exclusivamente en segmentos de fallas ubicados en el sur de California y no establece que dichas entidades mexicanas enfrenten un riesgo extraordinario o daños inminentes derivados de los hallazgos presentados.
Además, la autora principal de la investigación enfatizó que los resultados permiten evaluar mejor el peligro sísmico de la región, pero no ofrecen la capacidad de predecir cuándo ocurrirá un terremoto.
LA RELACIÓN DE LA FALLA DE SAN ANDRÉS CON MÉXICO
Aunque el estudio no emite alertas para territorio mexicano, el noroeste del país sí forma parte de una región con importante actividad tectónica debido a la interacción entre las placas del Pacífico y Norteamérica.
En Baja California existen diversas fallas asociadas al sistema tectónico San Andrés-Golfo de California. El Servicio Sismológico Nacional ha señalado que la zona de Mexicali se encuentra precisamente en el límite entre ambas placas, lo que explica la frecuencia de movimientos telúricos en la región.
Uno de los eventos más recordados ocurrió el 4 de abril de 2010, cuando un sismo de magnitud 7.2 sacudió Mexicali y sus alrededores dentro de este mismo contexto tectónico.
¿QUÉ ESTADOS TIENEN ACTIVIDAD SÍSMICA RELACIONADA?
Baja California mantiene un riesgo sísmico permanente debido a su ubicación geológica, independientemente de este nuevo estudio. Por su parte, Baja California Sur y algunas zonas de Sonora también reciben influencia de la dinámica tectónica asociada al Golfo de California.
Sin embargo, la investigación publicada en 2026 no calcula posibles daños para estas entidades ni determina un nivel de amenaza inmediato. En el caso de Sinaloa, los autores tampoco presentan información que permita vincular directamente al estado con los segmentos analizados en California.





