Un nuevo caso expone las fallas en los procesos de identificación de personas desaparecidas en México. Ana Laura Chávez, madre buscadora, denunció que la Fiscalía General de Justicia del Estado de México entregó los restos de su hija a otra familia, impidiéndole darle sepultura digna.
La víctima, Manola Evelyn, de 19 años, estuvo desaparecida durante ocho meses.
¿QUÉ OCURRIÓ CON MANOLA EVELYN?
La joven fue vista por última vez en Chimalhuacán, en el Estado de México. Durante meses, su madre emprendió una búsqueda independiente junto a colectivos, recorriendo zonas de riesgo sin apoyo suficiente de autoridades.
El 20 de marzo, Ana Laura encontró una prenda en el Río de la Compañía que identificó como perteneciente a su hija, lo que la llevó a seguir una nueva línea de búsqueda.
"Yo lavé ese pants, por eso lo reconocí", relató.
¿CÓMO SE COMETIÓ EL ERROR FORENSE?
De acuerdo con la denuncia, al acudir al Servicio Médico Forense, la madre recibió una noticia devastadora: los restos que corresponderían a su hija ya habían sido entregados a otra familia.
Según su testimonio:
- No se realizaron pruebas genéticas previas
- No fue notificada del hallazgo
- Tampoco se le informó sobre avances en la investigación
Esto representaría una posible violación a protocolos básicos de identificación.
¿QUÉ DICEN LAS LEYES EN MÉXICO?
La Ley General en Materia de Desaparición de Personas y el Protocolo Homologado de Búsqueda establecen derechos clave para las familias:
- Ser informadas de los avances
- Participar en procesos de identificación
- Acceder a pruebas científicas como análisis de ADN
El incumplimiento de estos procesos podría constituir una falta grave por parte de las autoridades.
¿QUÉ SIGUE EN EL CASO?
Actualmente, Ana Laura Chávez busca que se realice una confronta genética para confirmar la identidad de los restos y poder recuperarlos.
Además, denunció omisiones durante las labores de búsqueda:
"La Fiscalía no quiso entrar con nosotros a buscar en basureros".
UN REFLEJO DE LA CRISIS NACIONAL
El caso ocurre en un contexto alarmante. Datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas superan las 133 mil personas desaparecidas en el país.
Para miles de familias, la búsqueda no solo implica encontrar a sus seres queridos, sino enfrentar errores institucionales, burocracia y falta de acompañamiento.
Este caso no solo evidencia una falla forense, sino también la urgencia de fortalecer los procesos de identificación y garantizar justicia para las víctimas.




