Cada 19 de febrero, México conmemora una de las fechas más representativas para sus Fuerzas Armadas: el Día del Ejército Mexicano. La celebración reconoce la lealtad, disciplina y compromiso de quienes integran esta institución fundamental en la historia y seguridad del país.
El Día del Ejército Mexicano se estableció oficialmente en 1950; sin embargo, su origen se remonta a 1913, en el contexto de la Revolución Mexicana. Tras el golpe de Estado conocido como la Decena Trágica y el asesinato del presidente Francisco I. Madero, el entonces gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, desconoció al régimen de Victoriano Huerta.
El Congreso de Coahuila otorgó facultades a Carranza para organizar fuerzas armadas con el fin de restablecer el orden constitucional. De ese movimiento surgió el Ejército Constitucionalista, antecedente directo del actual Ejército Mexicano.
Actualmente, el Ejército forma parte de la Secretaría de la Defensa Nacional, dependencia encargada de coordinar las fuerzas terrestres y aéreas del país.

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A lo largo de los años, el Ejército Mexicano ha participado en labores sociales como la aplicación del Plan DN-III-E, implementado para auxiliar a la población ante emergencias provocadas por huracanes, sismos e inundaciones. Estas acciones han reforzado su imagen como una institución cercana a la ciudadanía.
Un dato poco conocido del Ejército Mexicano es que durante la Revolución Mexicana llegó a integrar unidades conformadas por mujeres conocidas como "soldaderas", quienes no solo brindaban apoyo logístico, sino que en muchos casos también participaron activamente en combate. Con el paso del tiempo, la presencia femenina se formalizó dentro de la institución y hoy las mujeres pueden desempeñarse en prácticamente todas las áreas, incluyendo unidades operativas, planteles militares y misiones internacionales, marcando una evolución significativa respecto a sus orígenes históricos.




