Durante la reunión nacional extraordinaria de Morena, celebrada en la Ciudad de México, los asistentes expresaron su compromiso con la defensa de la soberanía nacional en el contexto de las tensiones recientes con Estados Unidos.
El evento se desarrolló en un momento crítico en las relaciones bilaterales entre ambos países, enfocado en la presión ejercida por el gobierno estadounidense sobre México y el escándalo que involucra al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por fiscales estadounidenses por sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Defensa de la soberanía nacional
Alfonso Durazo, presidente del Consejo Nacional de Morena, abordó la situación internacional enfatizando que el mundo enfrenta intentos de imponer la voluntad de potencias sobre países soberanos.
Durazo subrayó que ciertos intereses externos consideran la soberanía de las naciones como un tema a negociar, describiendo como "gozosa abyección" la actitud de aquellos en México que apoyan las presiones de Washington, lo que fue interpretado por analistas como una crítica a quienes han aplaudido el indiciamiento de funcionarios del partido por parte de Estados Unidos.
El dirigente también destacó las tensiones internas del partido, afirmando que las dignidades de sus militantes no deben ser cuestionadas por señalamientos tanto internos como externos. Reconoció que el proceso de transformación política enfrenta inevitables inconvenientes y que los cambios traen consigo tensiones vinculadas a una geopolítica compleja.
Respuesta a provocaciones internacionales
Luisa María Alcalde, quien se ha desempeñado como dirigente nacional de Morena, subrayó que el país se halla en una coyuntura internacional complicada, donde se pone en riesgo la igualdad soberana y la autodeterminación de los pueblos.
Alcalde enfatizó que México ha respondido con vigor a estas provocaciones, posicionándolo como un "faro de dignidad y firmeza". Asimismo, alertó sobre la necesidad de estar atentos a las amenazas que podrían socavar el movimiento político actual, afirmando que existen actores que desean ver a México debilitado para recuperar privilegios perdidos.
Ambos líderes coincidieron en su apoyo a la presidenta Claudia Sheinbaum, resaltando la importancia de un movimiento cohesionado frente a las presiones externas. Alcalde instó a la unidad en torno a la presidencia, afirmando que, en este momento histórico, la presidenta merece un respaldo sólido y sin vacilaciones.
Al final, Durazo reafirmó el compromiso de los asistentes al manifestar que, en este contexto, la presidenta "no está sola".




