La Fiscalía General de la República (FGR), comunicó que Fernando Farías Laguna, excontralmirante de la Marina arribó a la Ciudad de México la mañana de este viernes y fue ingresado al penal El Altiplano al ser señalado por su presunta participación en una red dedicada al denominado huachicol fiscal.
Farías Laguna fue expulsado de Argentina, país donde fue detenido en abril de este año y durante su estancia en territorio argentino, el exservidor público se habría negado inicialmente a ser trasladado a México debido al temor por su integridad; sin embargo, finalmente aceptó su entrega a las autoridades mexicanas, luego de que funcionarios del gobierno de Estados Unidos sostuvieran un encuentro con él.
El exmando naval fue trasladado el jueves a la capital mexicana a bordo de una aeronave de la Secretaría de Marina (Semar), que aterrizó durante las primeras horas de este viernes en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

Tras su llegada, Farías Laguna fue presentado ante un médico legista, quien realizó una valoración de su estado de salud y emitió el certificado médico correspondiente.
Una vez concluida la revisión, el excontralmirante fue trasladado al penal de máxima seguridad de El Altiplano, ubicado en el municipio de Almoloya de Juárez, Estado de México, donde quedó a disposición de la autoridad judicial que lo requiere.
¿CÓMO OPERABA LA RED DE HUACHICOL FISCAL?
De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), la organización presuntamente vinculada con Farías Laguna utilizaba buques tanque para transportar millones de litros de combustible que ingresaban ilegalmente a México a través de puertos como Ensenada, Baja California, y Altamira, Tamaulipas.
Para evadir el pago de impuestos, el hidrocarburo era declarado ante las autoridades aduaneras como aceites o aditivos, pese a que se trataba de combustibles.
Una vez que la mercancía lograba ingresar al país, presuntamente intervenía un grupo de servidores públicos que facilitaba su traslado y posterior distribución en estaciones de servicio. Para estas operaciones se utilizaban empresas legalmente constituidas, algunas de las cuales, de acuerdo con la investigación, también habrían servido para blanquear los recursos obtenidos mediante el contrabando de hidrocarburos.




