El Senado de la República aprobó este miércoles 11 de febrero de 2026, por unanimidad, la reforma que establece la reducción de la jornada laboral en México de 48 a 40 horas semanales.
Con 121 votos a favor, el pleno avaló en lo general y en los artículos no reservados el dictamen que modifica la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en materia de jornada laboral.
Tras su aprobación en lo general, el proyecto pasó a la discusión en lo particular, donde legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano plantearon modificaciones. Entre sus propuestas se encuentra que se establezca de manera explícita la obligación de otorgar dos días de descanso por semana y que la reducción se aplique de forma inmediata, no gradual hasta 2030.
¿CÓMO SE APLICARÁ LA JORNADA DE 40 HORAS?
De acuerdo con el dictamen aprobado, la reducción será progresiva. Durante este año se mantendrán las 48 horas semanales obligatorias, pero a partir del siguiente comenzará una disminución paulatina hasta alcanzar las 40 horas en 2030.
El ajuste no deberá implicar reducción salarial para las y los trabajadores, según lo establecido en la reforma.
CAMBIOS EN LAS HORAS EXTRAS
La modificación también contempla ajustes en el esquema de tiempo extraordinario. Las personas trabajadoras no podrán laborar más de 12 horas extras por semana. Estas podrán distribuirse en hasta cuatro horas diarias, con un límite de cuatro días dentro del mismo periodo semanal.
En caso de que se exceda ese tiempo extraordinario permitido, la persona empleadora estará obligada a pagar un 200 por ciento adicional sobre el salario correspondiente a la hora ordinaria.
Asimismo, se mantiene la prohibición de que personas menores de 18 años realicen horas extras.
DEBATE PENDIENTE
Aunque la aprobación en lo general representa un avance significativo, la discusión en lo particular será clave para definir aspectos como la gradualidad de la implementación y la garantía explícita de dos días de descanso.
La reducción de la jornada laboral ha sido uno de los temas más debatidos en los últimos años, con argumentos a favor centrados en mejorar la calidad de vida, la productividad y el equilibrio entre trabajo y vida personal.




