La política a la cancha

Los tiempos actuales nos demuestran una vez más que la realidad muchas veces termina por superar a la ficción

La política a la cancha

A pesar de que muchos pudieran pensar que lo que sucede a miles de kilómetros de distancia —y que además representa problemas entre políticos y cotos de poder— lejos estaría de afectar su vida, pues nada tienen que ver con dicha pugna y en muchos casos ni siquiera están enterados de lo que sucede.

Los tiempos actuales nos demuestran una vez más que la realidad muchas veces termina por superar a la ficción y, sobre todo, nos desnudan frente a los ojos la fragilidad del ser humano y sus sistemas de Gobierno ante la cerrazón y las diferencias.

Primero es importante situarnos en los tiempos actuales que se viven en materia de geopolítica, donde el ascenso de líderes histriónicos y populistas parece ser la tendencia a seguir en los años venideros, con bloques que poco a poco se han ido definiendo. Por una parte, están quienes se dicen ser los nuevos rostros de la derecha ligados al conservadurismo y el proteccionismo económico; mientras que, por otra parte, los líderes de la nueva izquierda protegiendo a sus países y sus ideales basados en las nuevas tendencias del progresismo social. Es por lo anterior que encontramos presidentes como Donald Trump, quien ha demostrado romper todos los moldes conocidos e intenta instaurar la nueva doctrina "Donroe", que no es otra cosa más que la imposición de su ideología e intereses en las naciones de América. Por otra parte, países como China, Irán y Cuba, entre otros, tratan de defenderse ante los embates de este último, llegando a episodios como el de Venezuela con la intervención norteamericana para destituir y aprehender a su presidente, la guerra con Irán y los recientes embates contra Cuba.

En todo este contexto, al que habría de sumarle la guerra entre Ucrania y Rusia, el mundo se enfrenta —tal como si se tratara de un reality show que nos dirá el verdadero riesgo que corre la humanidad— a la organización del evento más grande del mundo, alcanzando audiencias de hasta 5 mil millones de personas con los ojos puestos sobre dicho torneo: hablamos, por supuesto, del Mundial de Futbol a unos meses de iniciar.

Pero bien, seguramente usted se ha de preguntar qué tiene que ver una cosa con la otra; ahí es donde está lo importante. Como todos sabemos, el Mundial de Futbol no es solo una justa deportiva, también es un negocio millonario y, sobre todo, estos sucesos se convierten en un evento político más en el que los mandatarios que lo encabezan mandan mensajes al mundo sobre la situación que guarda su país. Por lo tanto, al ser una de las sedes Estados Unidos, las tensiones han crecido de manera sumamente preocupante.

Antes de seguir con este tema, es preciso comentar que las únicas dos veces que los dos eventos más importantes en materia deportiva se han cancelado (no pospuesto) ocurrieron justamente durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial, donde se cancelaron los Juegos Olímpicos de Tokio 1940 y Londres 1944, así como también los mundiales de 1942 y 1946.

Volviendo al tema del momento, las tensiones políticas entre Estados Unidos e Irán llegaron al terreno deportivo con amagues de ambas naciones: por una parte, de Estados Unidos para prohibir la entrada de los deportistas iraníes a su país y, por otra, de los iraníes para boicotear dicho evento.

En todo este contexto, la preocupación por la organización y la seguridad del mismo sigue latente en un mundial que, además de las emociones deportivas, podría estar manchado por conflictos que nos demuestran que el mundo se encuentra nuevamente ante la posibilidad de la inestabilidad cuando la política se radicaliza y el deporte se convierte en un campo de batalla simbólico.

borbonmanuel@gmail.com