Un cuidador de 37 años fue detenido en Mar del Plata, Argentina, después de ser captado por cámaras de seguridad mientras presuntamente golpeaba, insultaba y amenazaba de muerte a dos adultas mayores alojadas en la residencia geriátrica "David".
El acusado fue identificado como Nicolás Gastón Cichero, exempleado del establecimiento ubicado en la zona de Rivadavia al 4000, cerca de la esquina con Deán Funes. Actualmente enfrenta una investigación por lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas.
La denuncia fue presentada por la responsable de la residencia después de que familiares de las mujeres detectaran lesiones sospechosas. Al revisar las grabaciones internas, encontraron diferentes episodios de violencia física y verbal.

¿Qué muestran los videos del maltrato?
En una de las fuertes grabaciones se observa al trabajador manipular bruscamente a una mujer en silla de ruedas para acostarla. Mientras la víctima llora, el cuidador la insulta y le exige repetidamente que muera.
Entre las expresiones que habrían quedado registradas se encuentran frases como: "¿Por qué no te morís?", "Ojito con pegarme porque te rompo la cabeza" y "Dejanos de molestar. Morite de una vez por todas".
En otro video, Cichero presuntamente golpea con una cuchara a una segunda residente mientras le daba de comer. La mujer se lleva una mano a la boca y comienza a llorar, mientras el trabajador responde en tono amenazante.
Otro fragmento muestra que el acusado colocó momentáneamente un buzo sobre el rostro de una de las víctimas. Las grabaciones, cuya crudeza generó indignación en Argentina, fueron entregadas a la Justicia y provocaron el despido inmediato del empleado.
Las mujeres agredidas tienen 83 y 93 años. Una evaluación odontológica estableció que una de ellas perdió dos dientes frontales superiores. De acuerdo con la Fiscalía, esta lesión afecta su capacidad para alimentarse y representa un riesgo adicional debido a su edad y condición de salud.

¿Cómo fue detenido Nicolás Cichero?

El hombre había sido aprehendido inicialmente, pero recuperó la libertad cuando el expediente todavía estaba clasificado como lesiones leves. Después de conocerse la gravedad de las heridas, el fiscal Carlos Russo solicitó una nueva orden de detención.
El procedimiento fue autorizado por el Juzgado de Garantías número 1. Agentes de la Delegación Departamental de Investigaciones localizaron al acusado en la casa de una amiga, donde presuntamente se refugiaba después de que se realizaran protestas frente a la vivienda de su madre.
Cichero fue arrestado sin ofrecer resistencia y trasladado a la Alcaldía Penitenciaria de Batán. Durante el allanamiento, la Policía secuestró su teléfono celular, el cual será sometido a peritajes para buscar elementos relacionados con la causa.
¿Qué declaró el cuidador?
Durante su declaración indagatoria, el acusado rechazó haber amenazado a una exempleada del geriátrico, quien presuntamente había alertado a los responsables sobre los maltratos. Posteriormente decidió guardar silencio y no respondió las preguntas de la Fiscalía.
"Dijo que no había amenazado a su excompañera", explicó el fiscal Russo. La defensa anticipó que solicitará su excarcelación, mientras el Ministerio Público deberá resolver si pide que permanezca en prisión preventiva durante el proceso. En caso de ser declarado culpable, podría recibir una pena de entre tres y 16 años de cárcel.
El imputado también rechazó, por recomendación de sus abogados, someterse a evaluaciones psicológicas y psiquiátricas. La Justicia indicó que no puede obligarlo a realizar esos estudios sin su consentimiento.
Investigan si existen más víctimas
La Fiscalía ordenó secuestrar y revisar minuciosamente los equipos de grabación del geriátrico para determinar cuánto tiempo conservaron imágenes y si registraron otras agresiones.
Paralelamente, el establecimiento fue clausurado preventivamente porque no había iniciado la renovación de su habilitación provincial. Durante una inspección también se habrían detectado deficiencias de higiene, señales de abandono y síntomas de desnutrición entre algunos residentes.
La investigación continúa abierta y, hasta el momento, Cichero debe ser considerado inocente mientras no exista una sentencia condenatoria.




